Esta
obra fue estrenada, el 1 de septiembre de 1998, en el teatro del
Colegio Salesiano de Ibi, siendo representada de nuevo el día 2, en
el mismo teatro, por los mismos actores.
Esta
última comedia festera puesta en escena, de la serie de cuatro que
fueron pioneros, acabó siendo un homenaje a la esposa, madre,
hermana… de cualquier festero, las cuales desempeñan un papel
importantísimo en la preparación de las fiestas, además de su
papel activo como participantes de las mismas, en los días en las
que estas se desarrollan.
En
el primer acto veremos a la directiva de una comparsa, deseosa de que
participen mujeres en las fiestas, cosa que gusta mucho a los tres
amigos protagonistas. Pero no serán el tipo de chicas que que ellos
desean que participen. Serán sus propias mujeres las que han
decidido salir en las fiestas de ese año.
Esto
conllevará que las cosas sean muy diferentes a como ellos las habían
previsto, creándose problemas y enfrentamientos entre ambos sexos,
aunque una visita inesperada hará que todas las previsiones cambien.
Atentos al timbre de la puerta que, como en los otros tres sainetes,
tendrá un protagonismo principal, creando enredos y equívocos de
manera constante. Sorpresas hasta el final.
Como
curiosidad, apuntar que esta obra fue objeto de un muy
interesante
estudio y
análisis
a cargo de Isabel Marcillas-Piquer, profesora del departamento de
Filología Catalana de la Universidad de Alicante, en una artículo
titulado Sainet,
festa i educació: una proposta didàctica,
publicado en el número 2 de la revista Escena
Valenciana: Revista d´investigació en arts escèniques, en
el año 2022.
REPARTO:
PRESIDENT
Antonio Túnez.
TRESORER
Nacho Sánchez.
VÍCTOR
Antonio Bernabeu.
RAFAEL
Enrique Satoca.
NICOLAU
Claudio Vicedo.
ROSA
Rosa Satoca.
NEUS
Mari Carmen Seco.
SALUT
Esperanza Brotons.
LLORENÇ
Emilio Mariel.
MILA
Mila Vitoriano.
TERE
Fina Jiménez.
Autorizada
por el Ayuntamiento de Ibi. Grabación realizada por Tele Ibi
C.B. en el año 1999.
Autor
de la obra: Salvador Pastor Castelló.
Compañía
de teatro amateur: Ni pa hui ni pa demá.
Director
de la compañía: Claudio Vicedo Giner.
Director
del proyecto: Roberto Verdú Gisbert.
NOTA
DEL AUTOR: Esta obra está
registrada. Cualquier uso que se haga de ella (representación,
adaptación, nueva versión, segunda parte...) deberá estar legal y
expresamente autorizado, para no contravenir la Ley de Derechos de
Autor y la de Propiedad Intelectual. No vaya a ser que, a alguna
mediocre juntaletras (muy pagada de si misma, eso sí), ante su
carencia de luces creativas, le de por plagiar este sainete.
La
Pregària
a laMare
de Déu dels Desemparats,
popularmente
también llamada elDéu
vos salve,
es
un canto devocional que se interpreta
en Ibi de
tota la vida,
sobre todo en las celebraciones del Novenario a
la Patrona, como
una expresión
de devoción ibense.
Este
canto, entonado tradicionalmente
por los feligreses
durante el Ofertorio, tiene un gran
arraigo popular, lo
que nos puede hacer
pensar que su origen es de ámbito exclusivo
local o, como muchas veces se ha escuchado decir, de
tierras de Valencia y
su huerta, al ser una
composición dedicada
a la Virgen de los Desamparados,patrona de aquella
ciudad y de otras poblaciones de su entorno.
Sin
embargo su origen se
encuentra mucho más alejado de Ibi,
aunque la historia de la
llegada a nuestro
repertorio de música
religiosa local, dedicada a la Mare de Déu, es curiosa e
interesante.
A
principios
del
siglo XIX,
en
plena Guerra de la Independencia, los
soldados
de Napoleón perseguían a un comerciante de
telas, Ignacio
Girona y Targa,
en la población leridana de Tárrega. Este se refugió en la
capilla de la Virgen del Remedio, consiguiendo que los franceses no
lo descubrieran,pudiendo
escapar de ellos. El hecho lo atribuyó a una protección de la
citada advocación,
por lo que la convirtió en patrona de su familia y de sus
actividades
económicas.
Posteriormente,
este comerciante de telas derivó sus negocios
hacia la agricultura, adquiriendo gran cantidad de tierras en
algunas comarcas
de Lérida.
Es en estas operaciones
cuando adquiere,
en 1853, la
finca llamada Torre
del Bisbe, en la
población de Torreneral, hoy
perteneciente a Penelles.
A
la vez que moderniza y
mecaniza los cultivos y la finca, remodela el viejo castillo, dándole
su aspecto actual de palacete, con tres
plantas y una torre
redonda en
cada esquina. Además
cambia su antigua denominación por la de Castell
del Remei,
incorporando en su
interior una capilla con la advocación de la Virgen protectora de la
familia.
Ignacio
Girona fallece en 1867, encargándose
del
negocio familiar su segundo
hijo, Ignacio
Girona y Agrafel,
que convierte la explotación de más de 1.000 hectáreas en una
Colonia
Agrícola.
Llegó a albergar a más
de cincuenta familias, contando
con molinos harineros, de
aceite, escuelas, teatro…
El
segundo domingo de octubre, coincidiendo con la fiesta de la Virgen
del Remedio, instauró la
Festa Major
del
Castell del Remei,
contando
con toda clase de
festejos y la
participación de los
colonos y vecinos de toda la comarca, celebrándose
todavíaen
nuestros días esta
festividad popular.
Fallece
Ignacio en 1889,siendo
su primogénito nacido
en 1857, Ignacio
Girona y Vilanova, el
que se hace cargodel
negocio agrícola y de la gestión de la Colonia. Estudió
ingeniería
industrial en Barcelona y agronómica
en París, siendo un gran impulsor
de la mecanización
del
campo catalán.
Abandona
el cultivo del cereal y amplia el
de viñedos, con intención de crear grandes bodegas con
vinos de excelente calidad. Introdujo
en
su
finca, por
primera vez en
España,
las cepas cabernet
sauvignon,
para los tintos, y semilion,
para los blancos, originarias de Burdeos, trayendo
varias familias desde
allía
la Colonia, para
que formasen en el cultivo y
en la elaboración de los vinos.
Posteriormente
compaginó sus actividades económicas con la política, llegando a
ser diputado y senador
en las cortes de Madrid,
siendo
también mecenas en diversas
facetas.En
1899 su madre, Amelia de Vilanova, sobrevivió a una grave
enfermedad, hecho
que Ignacio, heredero también de la devoción hacia la Patrona
de su
familia y
de la Colonia, atribuyo
a
su
milagrosa
intervención.
Como
muestra de agradecimiento
encargó, en ese mismo
año, la composición de
un Himno
a la Virgen del Remedio,
para ser interpretado
en las celebraciones religiosas que en
la finca se celebraban y,
sobre todo, en la Fiesta Mayor que anualmente tenía lugar en el
Castell del Remei.
Para
ello se dirigió al
compositor
Luis Millet Pagés, creador
y
director del
Orfeón Catalán,con
el encargo de
que hiciera
la música, encomendandoal
poeta Esteve
Suñol Gasóliba la
letra.
La
pieza
musical compuesta,
denominada Pregària
a la Verge del Remei,
fue
estrenada en el Liceo de Barcelona en el
año 1900
por el Orfeó
Català,
siendo
dirigido
por el propio Luis
Millet.
De
inmediato alcanzó
gran éxito y popularidad, no tan
solo
en la Colònia
del Castell del Remei
y en
su
comarca, convirtiéndose
pronto en un clásico de la música religiosa catalana.
El
15 de agosto de
1941, a
sus 31 años,
y
tras ser párroco en la población de Benisivá, llegó
a su nuevo destino, la
Parroquia de Castalla, el sacerdote de Beniarrés Don Toribio Sellés
Calvo, permaneciendo en ella hasta su
muerte en 1985.
Fue
un
hombre extraordinariamente
inquieto, desarrollandodiferentes
facetas en los muchos años que estuvo al frente de la parroquia.Dinamizó
la vida
tanto religiosa como cultural de
la población, haciéndose
muy popular y presenteen
el devenir de la ciudad, la
comarca
y sus gentes, por lo que en
2006, el Ayuntamiento de Castalla dio
su nombre a
una calle de la población.
Entre
sus muchas iniciativas
culturales estuvo laexcavación arqueológica
y restauración
de laErmita
de la Sang,
descubriendo
su cripta y susfamosos esqueletos.
Gran aficionado, además,
a la fotografía y cinematografía, dejó un excelente archivo de
filmaciones costumbristas y etnológicas. También
son muy recordados en la
comarca los viajes que,
por toda España,
organizaba
en la parroquia, con
fines tanto religiosos
como culturales o
recreativos.
Y
cómo
olvidar la creación de una emisora de radio de
gran popularidad,
en una época
en la que la incipiente
televisión era
un lujo, y solo la ibense Ràdio
Verderol competía en
audiencia. La emisora de Don Toribio contabacon un
corresponsal en Ibi, el
Tio
faldó, que en su
establecimiento de la
Plaça la Palla
recogía
noticias y publicidad
para la emisora, así como las peticiones
de los oyentes para los
famosos discos
dedicados, de tanto éxito
en aquellos años.
Una
vez conocido y ubicado el
personaje, volvamos al tema que nos ocupa. La
primera labor de Don Toribio en su nuevo destino fue
la de la
recuperación y restauración del templo parroquial,muy deteriorado tras el
incendio y la expoliación sufridos en la
guerra.Y
como hombre amante de la cultura y conocedor del importante
valor arquitectónico del
edificio, no quería
proceder sin ninguna base
de conocimiento, por lo que solicito
los consejos de un
experto.
Conocía
Don Toribio a un monje
de Castalla, versado en estudios
de arquitectura, que
residía en la Abadía de Monserrat de Barcelona, y a él le solicitó
opinión, en una visita
que realizó a la vecina
ciudad,
de cómo
proceder enla
rehabilitación de
la iglesia.El
inquieto párroco
aprovechó también
para comentarle que
queríaformar
una escolanía en la parroquia, y
quele
gustaría que la ciudad
tuviese un himno para dedicar a su patrona,
la Mare de Déu de la
Soletat.
El
monjele dijo
que la Escolaníade
Monserrat tenía
en su repertorio una plegaria
a la Virgen, de gran
belleza, cuya letra se podría adaptar como
Himno a la patrona de
Castalla. La
composición a la que se
refería el benedictino no era otra que la Pregària
a la Verge del Remei,
creada
por Luis Millet. Al
sacerdote le gustó mucho la pieza
musicaly
la consideró ideal para dedicársela, con
unos sencillos cambios en las rimas,a
la Virgen de la Soledad.
En
la iglesia
de Ibi, el
sacerdote al cargo por
entonces
era, desde que fuese
nombrado párroco, a
principio de la década también, Don
José Giner Bartolí, procedente de la Parroquia de Villanueva
de Castellón. Permanecería
en Ibi muchos años, concretamente hasta enero de 1962, en
que fue destinado como capellán al
convento
de las
Carmelitas Descalzas de Godella, en Valencia.
Por
todos los que los conocieron es sabida
la gran
amistad que los dos sacerdotes de la Foia
tenían, compartiendo inquietudes
y actividades
de ambas parroquias, siendo
muy
probable, que
el párroco de Ibi coincidiese
con el
monje benedictino en
su
visita a la
ciudad vecina.
La
idea de su amigo D. Toribio de hacer un himno para la patrona de
Castalla, gustó a D. José, por lo que se dispuso a adoptar
también
la pieza
recomendada
por el fraile benedictino para
dedicarlo a la patrona de Ibi. Así pues, con una sencilla
adaptación, y ligeros y acertados cambios en la letra, respetando la
métrica y las rimas de los versos, nació la Pregària
a laMare
de Déu dels Desemparats,
pudiendo
fijarsu
antigüedad en la primera
mitad de la década de los 40.
Realizada
la nueva versión, se propuso D. José Giner Bartolí introducirla en
nuestra población, y hacer que los feligreses la acogieran como
algo propio y la hiciesen
popular.
Los
más mayores todavía recuerdan
a Bartolí, como popularmente se le
conocía,
dirigir los ensayos de la Plegaria,
quizá
una
prueba más de su autoría,
mostrando graninterés
en
que se cantase
correctamente
por
los fieles,
al
igual que había hecho Don Toribio en la vecina Castalla con
su versión.
Así,
con el transcurso de los años,
la Pregàriaa
la Mare de Déu dels Desemparats,
se ha convertido en una pieza propia
y tradicional
para
muchosibenses,
que
dedican
a su Patrona en cada celebración religiosa que la tiene como
protagonista. Es,
junto a los
Gozos, de
1913, y el
Himno de
la Coronación, de
1931, seña
de identidad del fervor de un pueblo hacia la
Mare
de Déu,
pues es una composición que solo se interpreta, con esa letra, en
Ibi.
Para
completar la información de este artículo, en
YouTube
podemos encontrar varias
interpretaciones
de la originalPregària
a la Verge del Remei,
entre
ellas una de un concierto de
Marina Rossell en
el Teatro del Liceo de
Barcelona.