viernes, 9 de octubre de 2026

UNA FACHADA SINGULAR


 

El edificio del que ya hablamos en un artículo anterior, situado en la esquina de la plaza de la Villa con la calle Mayor, vuelve a ser protagonista en el que nos ocupa, aunque esta vez por motivos más agradables y menos conflictivos que los que conocimos, pero también por motivos de singulares reformas urbanísticas y ornamentales.

Como en la anterior ocasión, vamos a reproducir las actas de las reuniones del consistorio ibense para conocer mejor lo acontecido, en este caso celebradas en el año 1888, siento también en esta ocasión Rita Pérez, propietaria del edificio, la que se dirigió a las autoridades municipales con su pretensión:

En la Villa de Ibi a trece de Agosto de mil ochocientos ochenta y ocho. Reunidos los Señores del Ayuntamiento que al margen se expresan, bajo la presidencia del primer teniente Alcalde Don José Gisbert Valls (…).

Puesta sobre la mesa la solicitud de Rita Pérez Valero de este vecindario, para rectificar las fachadas de su casa, Calle Mayor número dos, y a la que se acompaña plano, se acordó pase a la Comisión de policía, la que después de oír al maestro de obras Don José Briet, de Alcoy, emita dictamen sobre la pretensión de la recurrente.

Días después, reunido de nuevo el consistorio, también en sesión ordinaria, presentó la resolución acordada por la anteriormente mencionada comisión:

Dadas cuentas del dictamen de la Comisión de policía dado a la solicitud de Rita Pérez Valero presentando que después de oído al maestro de obras Don José Briet y con vista del plano que se acompaña a la instancia suscrito por Don Agustín Muñoz, la edificación que intenta la recurrente no perjudica al ornato de la Calle Mayor y Plaza de la Villa, a cuyos dos puntos salen ambas fachadas del edificio, por unanimidad y sin discusión, se acordó otorgar a Rita Pérez Valero la autorización que ha solicitado para la reedificación de las dos fachadas de su casa de la Calle Mayor número dos.

Hasta aquí las noticias, sobre esta remodelación de las fachadas de la mencionada casa, en las actas del ayuntamiento. Pero la información que nos aportan va mucho más allá que la de la solicitud del permiso para realizar una simple obra de ornato urbanístico.

La identidad de la vecina solicitante Rita Pérez Valero, a falta de un mayor estudio, nos es desconocida pero, por ser propietaria de un edificio tan grande, céntrico, y que ya en años anteriores había modificado, como vimos en un artículo anterior, nos da a entender que se trataba de alguien con buena capacidad económica para emprender tales reformas de índole ornamental.

El contexto urbanístico de aquella época, nos sitúa en unos años en los que se produjeron, en aquel mismo entorno de la población, reedificaciones completas de edificios e, incluso, modificaciones de la trama urbana; además de remodelaciones integrales de fachadas, como la efectuada en la de la propia iglesia parroquial (1885).

El hecho de que Rita Pérez, en la renovación de su fachada, optase por un estilo diferente y original para la época, denota que se trataba de una mujer con un gusto innovador, apartado de normas clásicas. Quizás por ello presentó al ayuntamiento, acompañando a la solicitud de obra, los planos del proyecto a realizar, para asegurarse que no sería de nuevo protagonista de pleitos con el mismo, al provocar rechazo su propuesta ornamental un tanto diferente.

Pero, en contra de sus temores, el proyecto presentado a las autoridades fue del total agrado de estas, al determinar que la edificación que intenta la recurrente no perjudica al ornato de la Calle Mayor y Plaza de la Villa, a cuyos dos puntos salen ambas fachadas del edificio, por unanimidad y sin discusión.

Desconocemos el motivo por el que Rita Pérez optó por un nuevo estilo para su fachada, si fue motu proprio al conocer obras similares en otros lugares, o si se dejó aconsejar por el gusto y las sugerencias de los hacedores de este singular proyecto que, aún a día de hoy, podemos ver, a pesar de su evidente y progresivo deterioro.


Como hemos visto en las actas del consistorio, el maestro de obras encargado de presentar y defender el novedoso proyecto ante la comisión de policía, fue D. José Briet, ayudado por los planos de la misma, realizados por D. Agustín Muñoz, ambos de Alcoy.

José Briet Moltó era hijo y nieto de constructores, descendientes de albañiles franceses llegados a Cocentaina en el siglo XVII, que ahora desarrollaba su actividad en Alcoy, lugar en el que residía. Allí ejercía principalmente su oficio, atendiendo encargos diversos de empresarios y propietarios, así como también en obras para la ciudad, como el Hospital Civil de Oliver.

Era padre de Timoteo Briet Montaud, famoso arquitecto que desarrollaría el estilo modernista, principalmente en la ciudad vecina, a finales del XIX y principios del XX, levantando notables edificios como la Casa Laporta, el Círculo Industrial o la Iglesia de San Jorge, entre muchos otros.

En 1883, Timoteo había terminado sus estudios en la Escuela Oficial de Bellas Artes de Barcelona, estando cursando en 1888, año en el que recordemos presentó su padre el proyecto para la nueva fachada de Rita Pérez, el ultimo curso de la carrera de arquitecto en la Escuela de Arquitectura de Barcelona. Por esto, parece más que probable que, el futuro prolífico e innovador constructor, asesorase y aconsejase a su progenitor, dejando su impronta creativa en los proyectos que este desarrollaba, y más concretamente en el que nos ocupa, tan próximo a la finalización de sus estudios.

Pero la firma de los planos que presentó José Briet a las autoridades, corrió a cargo de Agustín Muñoz, arquitecto municipal de Alcoy en aquel año, el cual desarrolló, también en la vecina ciudad, innovadoras corrientes arquitectónicas, tales como el eclecticismo y el historicismo. Obras suyas sobresalientes son el panteón de José Monllor, de 1896, singular construcción en la que fusionó ambas corrientes artísticas, el panteón de Salvador Doménech Giner y los talleres y viviendas de La Maquinista Alcoyana, entre otras.

Así pues, podemos afirmar que en Ibi tenemos una fachada diseñada por el arquitecto Agustín Muñoz, construida por José Briet y con más que probables aportaciones de Timoteo Briet. En ella todavía apreciamos, aunque muy deteriorados, singulares detalles, tales como el empleo de hormigón armado en cornisas y suelos de balcones.

Panteones de José Monllor y Salvador Doménech Giner, respectivamente.

FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.

miércoles, 7 de octubre de 2026

1768 - 1862: MOLINOS HARINEROS

 

Continuamos esta serie de artículos con el dedicado a los molinos harineros, instalaciones que aparecen ya mencionadas en Ibi en el siglo XVI. Pero, en este caso, nos vamos a ceñir a los que aparecen en documentos en el periodo de tiempo que delimitamos en esta serie.

Como en el anterior artículo, conoceremos, además de propiedades y propietarios, denominaciones que recibían en esos años, lugares de nuestra población en los que se ubicaban dichos molinos, identificados en el apartado Distrito.



FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.

Francisco Esteve Pla.


viernes, 2 de octubre de 2026

EL CHAFLÁN DE LA DISCORDIA


 

El 21 de diciembre del año 1884, se celebra, en la llamada Sala Consistorial de la Villa de Ibi, y bajo la presidencia del alcalde Manuel Soler, una sesión ordinaria en la que se trata un curioso tema de urbanismo local, cuyos detalles conoceremos en la transcripción del acta de dicha sesión:

El Sr. Alcalde dio cuenta de la comunicación del Señor Gobernador de la Provincia en la que pide informe acerca de la instancia presentada a su autoridad por Doña Rita Pérez Valero, leída que fue por el Secretario autorizante, acordó la Corporación allí reunida dar el siguiente informe:

Señor Gobernador: reunida la Corporación Municipal que me honro de presidir, a virtud de la comunicación de Usted, fecha quince del actual, pidiendo informe acerca de la instancia elevada a su Autoridad por Doña Rita Pérez Valero, ha acordado informar a Usted en el asunto, no sin antes hacer una sucinta narración de lo ocurrido.

Hace algún tiempo se introdujeron algunas reformas en la casa número dos de la calle Mayor esquina a la Plaza de la Villa, y entre ellas la de trasladar a esta la puerta que antes daba a aquella, quedando desde entonces dicha puerta principal de entrada mirando al Este (no al Norte como la recurrente indica); y reducida el área de la casa en una superficie de un metro cincuenta centímetros poco más o menos, quedando esta en beneficio de la vía pública, desapareciendo en su consecuencia un rincón que la esquina derribada formaba con el edificio contiguo, sito en la Plaza de la Villa, y harto sabido es el uso que a pesar de gran vigilancia se hace de estos rincones.

Transcurriendo más de un mes desde la fecha de aquella reforma, se reunió el Ayuntamiento en cinco de Octubre último y en alusión a que con ella se ensanchaba la vía pública y se hermoseaban la Plaza y la calle antedicha, considerando el asunto de su exclusiva competencia ya que según los artículos setenta y dos y setenta y tres de la Ley Municipal, lo es todo lo referente a apertura, alineación de calles y Plazas, así como toda clase de vías de comunicación, conservación y arreglos de la vía pública, acordó que en lo sucesivo no se edifique en la porción que a favor de la vía pública quedó a consecuencia de aquella reforma, haciéndolo así saber a la propietaria para que manifestase si cedía gratuitamente la parcela o deseaba indemnización, en cuyo caso se nombrarían peritos para llevarla a cabo.

Notificado el acuerdo el mismo cinco de Octubre, Doña Rita Pérez Valero presentó en primero de noviembre instancia a este Ayuntamiento solicitando la revocación del mismo; y reunido el Municipio en seis de Noviembre, acordó no acceder a la petición de dicha Señora fundado en que la Corporación Municipal no puede volver sobre los acuerdos tomados en asuntos de su competencia, pudiendo en tal caso el que se crea perjudicado recurrir en alzada dentro de treinta días conforme al artículo ciento setenta y uno de la mencionada Ley; resolución que fue notificada en siete del presente Noviembre.

Y ahora, en fecha ocho de Noviembre acude Doña Rita Pérez Valero a su superioridad en alzada de aquel acuerdo del cinco de Octubre; según la instancia que Usted acompaña pidiendo sobre ella informe.

Dos aspectos presenta la cuestión: de forma uno y de fondo otro, y bajo ninguno de ellos cabe otra cosa que confirmar Usted la resolución de este Municipio.

En cuanto a la forma es extemporánea la alzada ya que se recurre a su autoridad con fecha ocho de Noviembre solicitando la revocación de un acuerdo tomado por este Municipio en cinco de Octubre y notificado el mismo día, siendo así que según el artículo ciento setenta y uno de la Ley Municipal, para que la alzada pueda prosperar ha de interponerse dentro de treinta días de la notificación; y además la instancia no está cursada en forma, ya que a Usted deberá remitirse por conducto de esta Alcaldía según lo dispuesto en el mismo artículo; y a tales defectos de forma son por si solos más que suficientes para que la alzada se desestime.

Pero si en la forma ocurre esto, son aún mayores los motivos que existen para denegar la alzada si la cuestión de fondo se suma, ya que con la reforma sufrida por la casa de la recurrente ganó muy mucho el ornato público y obtuvo mayor ensanche y desahogo la vía pública, razones en que este Municipio se fundó para acordar conforme sus atribuciones, no se edificase en esta porción de terreno y ello sin perjuicio de indemnizar a Doña Rita Pérez del valor del mismo; todas cuyas ventajas se perderían de consentir volviesen las cosas a su primitivo estado con notable perjuicio de los intereses generales de esta población y de la comodidad y ornato público.

Según refiere esta acta, Rita Pérez Valero, propietaria de la casa en cuestión, realizó obras en ella, cambiando la puerta de su domicilio de la plaza de la Villa a la calle Mayor, aprovechando esta reforma para eliminar la esquina que producía su casa entre ambas, cambiándola por un chaflán que, todavía a día de hoy, ocupa dicho espacio.

La mejora urbana fue muy notable a los ojos del consistorio pues con ella, además de ampliar el espacio público, se eliminaba un lugar que, repitiendo sus propias palabras, harto sabido es el uso que a pesar de gran vigilancia se hace de estos rincones.

Pero, por motivos que no explica el acta, Rita quiso recuperar para sí el espacio que antes ocupaba la esquina eliminada y que ahora, con su sustitución por el chaflán, había quedado como del común, por lo que solicitó al ayuntamiento que revocara lo acordado. Al negarse este a reconsiderar el tema, elevó la petición hasta el Gobernador Civil, motivando el requerimiento de este de un informe al consistorio ibense, produciéndose la respuesta que hemos visto, dada a la autoridad provincial por el ayuntamiento.



FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.

Fotos Antiguas de Ibi.

jueves, 1 de octubre de 2026

1768 - 1862: POZOS DE NIEVE


 

En esta serie de artículos, que inauguramos con el presente, vamos a conocer lugares y edificios de Ibi a través de su aparición en documentos, en los que figura la identificación de sus propietarios, señalando el año en el que consta, así como su ubicación dentro del termino municipal.

Esto nos llevará a conocer, además de propiedades y propietarios, denominaciones antiguas de lugares, tanto rústicos como urbanos, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días, otras han cambiado, aunque se pueden seguir ubicando, habiendo otras desaparecido o resultar, hoy en día, ilocalizables.

Empezaremos esta serie de artículos con el dedicado a los pozos de nieve, tan presentes e importantes a lo largo de los últimos siglos, y más concretamente, en el periodo que abarca esta recopilación.


FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.

Francisco Esteve Pla.

viernes, 25 de septiembre de 2026

LA PRIMERA CALLE PEATONAL DE IBI

 



Como vimos en el artículo anterior, el Ayuntamiento de Ibi, en mayo del año 1888, estudió la construcción de aceras en algunas de las calles más céntricas de la población. Una de estas fue la llamada de las Cuatro Esquinas, de corta longitud y estrecha anchura, lo que determinaría que tuviese un tratamiento diferente a las demás por parte del consistorio.

A finales de 1888 ya se había completado la obra de dotar de aceras, a base de grandes losas de piedra, como vimos anteriormente, a las calles propuestas inicialmente. Pero el acta de una sesión del ayuntamiento, con fecha 12 de noviembre de aquel año, nos informa del problema que se produjo en la calle que nos ocupa, y de la decisión adoptada por las autoridades municipales para solucionarlo:

Se acordó colocar en cada uno de los extremos de la Calle de las Cuatro Esquinas, unas piedras en el centro del arroyo a fin de evitar el paso de carruajes por dicha calle, pues de permitirse, dada la escasa latitud (se refiere a la anchura), sufriría el enlosado de las aceras recientemente establecidas y hasta los (…) notable menoscabo, librándose el importe al que asciendan ambas piedras-sillares con cargo al capítulo correspondiente del presupuesto.

Este acuerdo municipal, dio lugar a la primera calle declarada peatonal en la Villa de Ibi.


FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.


jueves, 24 de septiembre de 2026

LAS PRIMERAS ACERAS DE IBI



El Ayuntamiento de Ibi, en sesión ordinaria celebrada el 14 de mayo del año 1888, acuerda autorizar a la Comisión de Policía para que proceda a estudiar el establecimiento de enlosado para dotar de aceras a algunas calles de la población.

Las primeras calles en las que se procedió a acometer esta necesaria infraestructura urbanística, según consta en el acta de dicha sesión de la Corporación Municipal, fueron las de Empedrada, Mayor, Media Vuelta, Cuatro Esquinas y Eras, además de las plazas de la Constitución, de la Iglesia y de la Villa.

En años siguientes se realizo esta obra en la mayoría del resto de las calles, permaneciendo estas losas de piedra en algunas de ellas, como muchos recordamos, hasta la década de los ochenta del pasado siglo.

Actualmente se pueden ver muchas de estas piezas centenarias, así como los bordillos del mismo material que las acompañaban en su ubicación original, en el paraje de San Pascual, donde se reutilizaron, de manera muy acertada, para el enlosado de algunos escalones y rellanos (en las imágenes).


FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

COMÉDIA FESTERA, 1999

 

COMÈDIA FESTERA, 1999:

L´HOME PROPOSA, I LA DONA DISPOSA

Esta obra fue estrenada, el 1 de septiembre de 1998, en el teatro del Colegio Salesiano de Ibi, siendo representada de nuevo el día 2, en el mismo teatro, por los mismos actores.

Esta última comedia festera puesta en escena, de la serie de cuatro que fueron pioneros, acabó siendo un homenaje a la esposa, madre, hermana… de cualquier festero, las cuales desempeñan un papel importantísimo en la preparación de las fiestas, además de su papel activo como participantes de las mismas, en los días en las que estas se desarrollan.

En el primer acto veremos a la directiva de una comparsa, deseosa de que participen mujeres en las fiestas, cosa que gusta mucho a los tres amigos protagonistas. Pero no serán el tipo de chicas que que ellos desean que participen. Serán sus propias mujeres las que han decidido salir en las fiestas de ese año.

Esto conllevará que las cosas sean muy diferentes a como ellos las habían previsto, creándose problemas y enfrentamientos entre ambos sexos, aunque una visita inesperada hará que todas las previsiones cambien. Atentos al timbre de la puerta que, como en los otros tres sainetes, tendrá un protagonismo principal, creando enredos y equívocos de manera constante. Sorpresas hasta el final.

Como curiosidad, apuntar que esta obra fue objeto de un muy interesante estudio y análisis a cargo de Isabel Marcillas-Piquer, profesora del departamento de Filología Catalana de la Universidad de Alicante, en una artículo titulado Sainet, festa i educació: una proposta didàctica, publicado en el número 2 de la revista Escena Valenciana: Revista d´investigació en arts escèniques, en el año 2022.

REPARTO:

PRESIDENT Antonio Túnez.

TRESORER Nacho Sánchez.

VÍCTOR Antonio Bernabeu.

RAFAEL Enrique Satoca.

NICOLAU Claudio Vicedo.

ROSA Rosa Satoca.

NEUS Mari Carmen Seco.

SALUT Esperanza Brotons.

LLORENÇ Emilio Mariel.

MILA Mila Vitoriano.

TERE Fina Jiménez.

Autorizada por el Ayuntamiento de Ibi. Grabación realizada por Tele Ibi C.B. en el año 1999.

Autor de la obra: Salvador Pastor Castelló.

Compañía de teatro amateur: Ni pa hui ni pa demá.

Director de la compañía: Claudio Vicedo Giner.

Director del proyecto: Roberto Verdú Gisbert.

NOTA DEL AUTOR: Esta obra está registrada. Cualquier uso que se haga de ella (representación, adaptación, nueva versión, segunda parte...) deberá estar legal y expresamente autorizado, para no contravenir la Ley de Derechos de Autor y la de Propiedad Intelectual. No vaya a ser que, a alguna mediocre juntaletras (muy pagada de si misma, eso sí), ante su carencia de luces creativas, le de por plagiar este sainete.



viernes, 4 de septiembre de 2026

DÉU VOS SALVE

 

La Pregària a la Mare de Déu dels Desemparats, popularmente también llamada el Déu vos salve, es un canto devocional que se interpreta en Ibi de tota la vida, sobre todo en las celebraciones del Novenario a la Patrona, como una expresión de devoción ibense.

Este canto, entonado tradicionalmente por los feligreses durante el Ofertorio, tiene un gran arraigo popular, lo que nos puede hacer pensar que su origen es de ámbito exclusivo local o, como muchas veces se ha escuchado decir, de tierras de Valencia y su huerta, al ser una composición dedicada a la Virgen de los Desamparados, patrona de aquella ciudad y de otras poblaciones de su entorno.

Sin embargo su origen se encuentra mucho más alejado de Ibi, aunque la historia de la llegada a nuestro repertorio de música religiosa local, dedicada a la Mare de Déu, es curiosa e interesante.

A principios del siglo XIX, en plena Guerra de la Independencia, los soldados de Napoleón perseguían a un comerciante de telas, Ignacio Girona y Targa, en la población leridana de Tárrega. Este se refugió en la capilla de la Virgen del Remedio, consiguiendo que los franceses no lo descubrieran, pudiendo escapar de ellos. El hecho lo atribuyó a una protección de la citada advocación, por lo que la convirtió en patrona de su familia y de sus actividades económicas.

Posteriormente, este comerciante de telas derivó sus negocios hacia la agricultura, adquiriendo gran cantidad de tierras en algunas comarcas de Lérida. Es en estas operaciones cuando adquiere, en 1853, la finca llamada Torre del Bisbe, en la población de Torreneral, hoy perteneciente a Penelles.

A la vez que moderniza y mecaniza los cultivos y la finca, remodela el viejo castillo, dándole su aspecto actual de palacete, con tres plantas y una torre redonda en cada esquina. Además cambia su antigua denominación por la de Castell del Remei, incorporando en su interior una capilla con la advocación de la Virgen protectora de la familia.

Ignacio Girona fallece en 1867, encargándose del negocio familiar su segundo hijo, Ignacio Girona y Agrafel, que convierte la explotación de más de 1.000 hectáreas en una Colonia Agrícola. Llegó a albergar a más de cincuenta familias, contando con molinos harineros, de aceite, escuelas, teatro…

El segundo domingo de octubre, coincidiendo con la fiesta de la Virgen del Remedio, instauró la Festa Major del Castell del Remei, contando con toda clase de festejos y la participación de los colonos y vecinos de toda la comarca, celebrándose todavía en nuestros días esta festividad popular.

Fallece Ignacio en 1889, siendo su primogénito nacido en 1857, Ignacio Girona y Vilanova, el que se hace cargo del negocio agrícola y de la gestión de la Colonia. Estudió ingeniería industrial en Barcelona y agronómica en París, siendo un gran impulsor de la mecanización del campo catalán.

Abandona el cultivo del cereal y amplia el de viñedos, con intención de crear grandes bodegas con vinos de excelente calidad. Introdujo en su finca, por primera vez en España, las cepas cabernet sauvignon, para los tintos, y semilion, para los blancos, originarias de Burdeos, trayendo varias familias desde allí a la Colonia, para que formasen en el cultivo y en la elaboración de los vinos.

Posteriormente compaginó sus actividades económicas con la política, llegando a ser diputado y senador en las cortes de Madrid, siendo también mecenas en diversas facetas. En 1899 su madre, Amelia de Vilanova, sobrevivió a una grave enfermedad, hecho que Ignacio, heredero también de la devoción hacia la Patrona de su familia y de la Colonia, atribuyo a su milagrosa intervención.

Como muestra de agradecimiento encargó, en ese mismo año, la composición de un Himno a la Virgen del Remedio, para ser interpretado en las celebraciones religiosas que en la finca se celebraban y, sobre todo, en la Fiesta Mayor que anualmente tenía lugar en el Castell del Remei.

Para ello se dirigió al compositor Luis Millet Pagés, creador y director del Orfeón Catalán, con el encargo de que hiciera la música, encomendando al poeta Esteve Suñol Gasóliba la letra. La pieza musical compuesta, denominada Pregària a la Verge del Remei, fue estrenada en el Liceo de Barcelona en el año 1900 por el Orfeó Català, siendo dirigido por el propio Luis Millet.

De inmediato alcanzó gran éxito y popularidad, no tan solo en la Colònia del Castell del Remei y en su comarca, convirtiéndose pronto en un clásico de la música religiosa catalana.


El 15 de agosto de 1941, a sus 31 años, y tras ser párroco en la población de Benisivá, llegó a su nuevo destino, la Parroquia de Castalla, el sacerdote de Beniarrés Don Toribio Sellés Calvo, permaneciendo en ella hasta su muerte en 1985.

Fue un hombre extraordinariamente inquieto, desarrollando diferentes facetas en los muchos años que estuvo al frente de la parroquia. Dinamizó la vida tanto religiosa como cultural de la población, haciéndose muy popular y presente en el devenir de la ciudad, la comarca y sus gentes, por lo que en 2006, el Ayuntamiento de Castalla dio su nombre a una calle de la población.

Entre sus muchas iniciativas culturales estuvo la excavación arqueológica y restauración de la Ermita de la Sang, descubriendo su cripta y sus famosos esqueletos. Gran aficionado, además, a la fotografía y cinematografía, dejó un excelente archivo de filmaciones costumbristas y etnológicas. También son muy recordados en la comarca los viajes que, por toda España, organizaba en la parroquia, con fines tanto religiosos como culturales o recreativos.

Y cómo olvidar la creación de una emisora de radio de gran popularidad, en una época en la que la incipiente televisión era un lujo, y solo la ibense Ràdio Verderol competía en audiencia. La emisora de Don Toribio contaba con un corresponsal en Ibi, el Tio faldó, que en su establecimiento de la Plaça la Palla recogía noticias y publicidad para la emisora, así como las peticiones de los oyentes para los famosos discos dedicados, de tanto éxito en aquellos años.

Una vez conocido y ubicado el personaje, volvamos al tema que nos ocupa. La primera labor de Don Toribio en su nuevo destino fue la de la recuperación y restauración del templo parroquial, muy deteriorado tras el incendio y la expoliación sufridos en la guerra. Y como hombre amante de la cultura y conocedor del importante valor arquitectónico del edificio, no quería proceder sin ninguna base de conocimiento, por lo que solicito los consejos de un experto.

Conocía Don Toribio a un monje de Castalla, versado en estudios de arquitectura, que residía en la Abadía de Monserrat de Barcelona, y a él le solicitó opinión, en una visita que realizó a la vecina ciudad, de cómo proceder en la rehabilitación de la iglesia. El inquieto párroco aprovechó también para comentarle que quería formar una escolanía en la parroquia, y que le gustaría que la ciudad tuviese un himno para dedicar a su patrona, la Mare de Déu de la Soletat.

El monje le dijo que la Escolanía de Monserrat tenía en su repertorio una plegaria a la Virgen, de gran belleza, cuya letra se podría adaptar como Himno a la patrona de Castalla. La composición a la que se refería el benedictino no era otra que la Pregària a la Verge del Remei, creada por Luis Millet. Al sacerdote le gustó mucho la pieza musical y la consideró ideal para dedicársela, con unos sencillos cambios en las rimas, a la Virgen de la Soledad.

En la iglesia de Ibi, el sacerdote al cargo por entonces era, desde que fuese nombrado párroco, a principio de la década también, Don José Giner Bartolí, procedente de la Parroquia de Villanueva de Castellón. Permanecería en Ibi muchos años, concretamente hasta enero de 1962, en que fue destinado como capellán al convento de las Carmelitas Descalzas de Godella, en Valencia.

Por todos los que los conocieron es sabida la gran amistad que los dos sacerdotes de la Foia tenían, compartiendo inquietudes y actividades de ambas parroquias, siendo muy probable, que el párroco de Ibi coincidiese con el monje benedictino en su visita a la ciudad vecina. La idea de su amigo D. Toribio de hacer un himno para la patrona de Castalla, gustó a D. José, por lo que se dispuso a adoptar también la pieza recomendada por el fraile benedictino para dedicarlo a la patrona de Ibi. Así pues, con una sencilla adaptación, y ligeros y acertados cambios en la letra, respetando la métrica y las rimas de los versos, nació la Pregària a la Mare de Déu dels Desemparats, pudiendo fijar su antigüedad en la primera mitad de la década de los 40.


Realizada la nueva versión, se propuso D. José Giner Bartolí introducirla en nuestra población, y hacer que los feligreses la acogieran como algo propio y la hiciesen popular. Los más mayores todavía recuerdan a Bartolí, como popularmente se le conocía, dirigir los ensayos de la Plegaria, quizá una prueba más de su autoría, mostrando gran interés en que se cantase correctamente por los fieles, al igual que había hecho Don Toribio en la vecina Castalla con su versión.

Así, con el transcurso de los años, la Pregària a la Mare de Déu dels Desemparats, se ha convertido en una pieza propia y tradicional para muchos ibenses, que dedican a su Patrona en cada celebración religiosa que la tiene como protagonista. Es, junto a los Gozos, de 1913, y el Himno de la Coronación, de 1931, seña de identidad del fervor de un pueblo hacia la Mare de Déu, pues es una composición que solo se interpreta, con esa letra, en Ibi.

Para completar la información de este artículo, en YouTube podemos encontrar varias interpretaciones de la original Pregària a la Verge del Remei, entre ellas una de un concierto de Marina Rossell en el Teatro del Liceo de Barcelona.



FUENTES

Julio Verdú Santonja (primera imagen).