viernes, 4 de septiembre de 2026

DÉU VOS SALVE

 

La Pregària a la Mare de Déu dels Desemparats, popularmente también llamada el Déu vos salve, es un canto devocional que se interpreta en Ibi de tota la vida, sobre todo en las celebraciones del Novenario a la Patrona, como una expresión de devoción ibense.

Este canto, entonado tradicionalmente por los feligreses durante el Ofertorio, tiene un gran arraigo popular, lo que nos puede hacer pensar que su origen es de ámbito exclusivo local o, como muchas veces se ha escuchado decir, de tierras de Valencia y su huerta, al ser una composición dedicada a la Virgen de los Desamparados, patrona de aquella ciudad y de otras poblaciones de su entorno.

Sin embargo su origen se encuentra mucho más alejado de Ibi, aunque la historia de la llegada a nuestro repertorio de música religiosa local, dedicada a la Mare de Déu, es curiosa e interesante.

A principios del siglo XIX, en plena Guerra de la Independencia, los soldados de Napoleón perseguían a un comerciante de telas, Ignacio Girona y Targa, en la población leridana de Tárrega. Este se refugió en la capilla de la Virgen del Remedio, consiguiendo que los franceses no lo descubrieran, pudiendo escapar de ellos. El hecho lo atribuyó a una protección de la citada advocación, por lo que la convirtió en patrona de su familia y de sus actividades económicas.

Posteriormente, este comerciante de telas derivó sus negocios hacia la agricultura, adquiriendo gran cantidad de tierras en algunas comarcas de Lérida. Es en estas operaciones cuando adquiere, en 1853, la finca llamada Torre del Bisbe, en la población de Torreneral, hoy perteneciente a Penelles.

A la vez que moderniza y mecaniza los cultivos y la finca, remodela el viejo castillo, dándole su aspecto actual de palacete, con tres plantas y una torre redonda en cada esquina. Además cambia su antigua denominación por la de Castell del Remei, incorporando en su interior una capilla con la advocación de la Virgen protectora de la familia.

Ignacio Girona fallece en 1867, encargándose del negocio familiar su segundo hijo, Ignacio Girona y Agrafel, que convierte la explotación de más de 1.000 hectáreas en una Colonia Agrícola. Llegó a albergar a más de cincuenta familias, contando con molinos harineros, de aceite, escuelas, teatro…

El segundo domingo de octubre, coincidiendo con la fiesta de la Virgen del Remedio, instauró la Festa Major del Castell del Remei, contando con toda clase de festejos y la participación de los colonos y vecinos de toda la comarca, celebrándose todavía en nuestros días esta festividad popular.

Fallece Ignacio en 1889, siendo su primogénito nacido en 1857, Ignacio Girona y Vilanova, el que se hace cargo del negocio agrícola y de la gestión de la Colonia. Estudió ingeniería industrial en Barcelona y agronómica en París, siendo un gran impulsor de la mecanización del campo catalán.

Abandona el cultivo del cereal y amplia el de viñedos, con intención de crear grandes bodegas con vinos de excelente calidad. Introdujo en su finca, por primera vez en España, las cepas cabernet sauvignon, para los tintos, y semilion, para los blancos, originarias de Burdeos, trayendo varias familias desde allí a la Colonia, para que formasen en el cultivo y en la elaboración de los vinos.

Posteriormente compaginó sus actividades económicas con la política, llegando a ser diputado y senador en las cortes de Madrid, siendo también mecenas en diversas facetas. En 1899 su madre, Amelia de Vilanova, sobrevivió a una grave enfermedad, hecho que Ignacio, heredero también de la devoción hacia la Patrona de su familia y de la Colonia, atribuyo a su milagrosa intervención.

Como muestra de agradecimiento encargó, en ese mismo año, la composición de un Himno a la Virgen del Remedio, para ser interpretado en las celebraciones religiosas que en la finca se celebraban y, sobre todo, en la Fiesta Mayor que anualmente tenía lugar en el Castell del Remei.

Para ello se dirigió al compositor Luis Millet Pagés, creador y director del Orfeón Catalán, con el encargo de que hiciera la música, encomendando al poeta Esteve Suñol Gasóliba la letra. La pieza musical compuesta, denominada Pregària a la Verge del Remei, fue estrenada en el Liceo de Barcelona en el año 1900 por el Orfeó Català, siendo dirigido por el propio Luis Millet.

De inmediato alcanzó gran éxito y popularidad, no tan solo en la Colònia del Castell del Remei y en su comarca, convirtiéndose pronto en un clásico de la música religiosa catalana.


El 15 de agosto de 1941, a sus 31 años, y tras ser párroco en la población de Benisivá, llegó a su nuevo destino, la Parroquia de Castalla, el sacerdote de Beniarrés Don Toribio Sellés Calvo, permaneciendo en ella hasta su muerte en 1985.

Fue un hombre extraordinariamente inquieto, desarrollando diferentes facetas en los muchos años que estuvo al frente de la parroquia. Dinamizó la vida tanto religiosa como cultural de la población, haciéndose muy popular y presente en el devenir de la ciudad, la comarca y sus gentes, por lo que en 2006, el Ayuntamiento de Castalla dio su nombre a una calle de la población.

Entre sus muchas iniciativas culturales estuvo la excavación arqueológica y restauración de la Ermita de la Sang, descubriendo su cripta y sus famosos esqueletos. Gran aficionado, además, a la fotografía y cinematografía, dejó un excelente archivo de filmaciones costumbristas y etnológicas. También son muy recordados en la comarca los viajes que, por toda España, organizaba en la parroquia, con fines tanto religiosos como culturales o recreativos.

Y cómo olvidar la creación de una emisora de radio de gran popularidad, en una época en la que la incipiente televisión era un lujo, y solo la ibense Ràdio Verderol competía en audiencia. La emisora de Don Toribio contaba con un corresponsal en Ibi, el Tio faldó, que en su establecimiento de la Plaça la Palla recogía noticias y publicidad para la emisora, así como las peticiones de los oyentes para los famosos discos dedicados, de tanto éxito en aquellos años.

Una vez conocido y ubicado el personaje, volvamos al tema que nos ocupa. La primera labor de Don Toribio en su nuevo destino fue la de la recuperación y restauración del templo parroquial, muy deteriorado tras el incendio y la expoliación sufridos en la guerra. Y como hombre amante de la cultura y conocedor del importante valor arquitectónico del edificio, no quería proceder sin ninguna base de conocimiento, por lo que solicito los consejos de un experto.

Conocía Don Toribio a un monje de Castalla, versado en estudios de arquitectura, que residía en la Abadía de Monserrat de Barcelona, y a él le solicitó opinión, en una visita que realizó a la vecina ciudad, de cómo proceder en la rehabilitación de la iglesia. El inquieto párroco aprovechó también para comentarle que quería formar una escolanía en la parroquia, y que le gustaría que la ciudad tuviese un himno para dedicar a su patrona, la Mare de Déu de la Soletat.

El monje le dijo que la Escolanía de Monserrat tenía en su repertorio una plegaria a la Virgen, de gran belleza, cuya letra se podría adaptar como Himno a la patrona de Castalla. La composición a la que se refería el benedictino no era otra que la Pregària a la Verge del Remei, creada por Luis Millet. Al sacerdote le gustó mucho la pieza musical y la consideró ideal para dedicársela, con unos sencillos cambios en las rimas, a la Virgen de la Soledad.

En la iglesia de Ibi, el sacerdote al cargo por entonces era, desde que fuese nombrado párroco, a principio de la década también, Don José Giner Bartolí, procedente de la Parroquia de Villanueva de Castellón. Permanecería en Ibi muchos años, concretamente hasta enero de 1962, en que fue destinado como capellán al convento de las Carmelitas Descalzas de Godella, en Valencia.

Por todos los que los conocieron es sabida la gran amistad que los dos sacerdotes de la Foia tenían, compartiendo inquietudes y actividades de ambas parroquias, siendo muy probable, que el párroco de Ibi coincidiese con el monje benedictino en su visita a la ciudad vecina. La idea de su amigo D. Toribio de hacer un himno para la patrona de Castalla, gustó a D. José, por lo que se dispuso a adoptar también la pieza recomendada por el fraile benedictino para dedicarlo a la patrona de Ibi. Así pues, con una sencilla adaptación, y ligeros y acertados cambios en la letra, respetando la métrica y las rimas de los versos, nació la Pregària a la Mare de Déu dels Desemparats, pudiendo fijar su antigüedad en la primera mitad de la década de los 40.


Realizada la nueva versión, se propuso D. José Giner Bartolí introducirla en nuestra población, y hacer que los feligreses la acogieran como algo propio y la hiciesen popular. Los más mayores todavía recuerdan a Bartolí, como popularmente se le conocía, dirigir los ensayos de la Plegaria, quizá una prueba más de su autoría, mostrando gran interés en que se cantase correctamente por los fieles, al igual que había hecho Don Toribio en la vecina Castalla con su versión.

Así, con el transcurso de los años, la Pregària a la Mare de Déu dels Desemparats, se ha convertido en una pieza propia y tradicional para muchos ibenses, que dedican a su Patrona en cada celebración religiosa que la tiene como protagonista. Es, junto a los Gozos, de 1913, y el Himno de la Coronación, de 1931, seña de identidad del fervor de un pueblo hacia la Mare de Déu, pues es una composición que solo se interpreta, con esa letra, en Ibi.

Para completar la información de este artículo, en YouTube podemos encontrar varias interpretaciones de la original Pregària a la Verge del Remei, entre ellas una de un concierto de Marina Rossell en el Teatro del Liceo de Barcelona.



FUENTES

Julio Verdú Santonja (primera imagen).


jueves, 3 de septiembre de 2026

COMÈDIA FESTERA, 1998

 

COMÈDIA FESTERA, 1998:

TINC UN BALCÓ AL CARRER CONSTITUCIÓ

Esta obra fue estrenada el miércoles 2 de septiembre de 1998 en el teatro del Colegio Salesiano de Ibi, volviéndose a representar el viernes 25 de septiembre, en el mismo teatro, a beneficio de la Cruz Roja, Asamblea Local.

Los protagonistas de esta comedia no son cargos de la fiesta, ni presidentes, ni delegados, ni tan siquiera festeros, pero también son figuras imprescindibles en la Fiesta. Son, sencillamente, el público, tan importante e imprescindible como todos los anteriores.

Un matrimonio, festero él, ha comprado un piso en, según ellos, la mejor calle de Ibi para ver las fiestas. Están su mujer y su suegra muy ilusionadas en que llegue el día de las Entradas y poder lucir el balcón, aunque él hubiera preferido irse de viaje, pues al ser festero pero no poder salir en este año, prefiere evitar el ambiente y la música de estos días.

Pero las previsiones de ambas mujeres, por culpa del timbre, elemento tan habitual y condicionante en esta serie de cuatro sainetes, va a cambiar sus planes iniciales.

REPARTO:

PAQUITA Mari Carmen Seco.

ENRIQUE Enrique Satoca.

ADELA Rosa Satoca.

ENCARNA Raquel Verdú.

AMPARIU María Amparo Martínez.

VICENT Antonio Túnez.

PASQUAL Emilio Mariel.

Autorizada por el Ayuntamiento de Ibi. Grabación realizada por Tele Ibi C.B. en el año 1998.

Autor de la obra: Salvador Pastor Castelló.

Compañía de teatro amateur: Ni pa hui ni pa demá.

Director de la compañía: Claudio Vicedo Giner.

Director del proyecto: Roberto Verdú Gisbert.

NOTA DEL AUTOR: Esta obra está registrada. Cualquier uso que se haga de ella (representación, adaptación, nueva versión, segunda parte...) deberá estar legal y expresamente autorizado, para no contravenir la Ley de Derechos de Autor y la de Propiedad Intelectual. No vaya a ser que, a alguna mediocre juntaletras (muy pagada de si misma, eso sí), ante su carencia de luces creativas, le de por plagiar este sainete.