lunes, 27 de abril de 2026

HOGUERAS DE SAN PEDRO (V)

 


En la portada de programa de las fiestas del año 1968 seguía manteniéndose el escueto Fiestas en la Calle Colón. En su interior encontramos la tradicional, desde el del año 1964, fotografía del Jefe del Estado, seguida del Saludo de la Comisión, en el que encontramos frases tan elocuentes como: Nuevamente se han organizado las fiestas de la calle de Colón, de tal forma que sean diferentes a las de otros años. Siempre han sido como nunca. El presente año, la Comisión, reforzada con nuevos componentes y muy oportunos, se han esforzado para que un selecto y variado repertorio en el programa sea del agrado de todos. Firmaban el Presidente, el Alcalde de Barrio y el Clavari, siguiendo una relación de personas y entidades participantes en las fiestas de este año, y un Bando del Presidente.



Se iniciaba el Guion de Actos de ese año, el 28 de junio, con un Volteo General de Campanas al mediodía, a las 9 de la noche Encendido del Alumbrado Extraordinario y Pasacalle a cargo de La Charanga por las principales calles de la población. A la misma hora, en el Salón de Actos del Colegio Salesiano, se pondrá en escena la obra teatral La Ratonera.

A las 9:30 de la noche, Traslado de la Imagen de San Pedro desde la casa del Clavari, D. José Verdú, al Templo. A las 10:30, Gran Verbena con el conjunto Los Lasser, y a las 12.30 de la noche, Un Espectáculo Jamás Visto en Ibi. Presentación de la Reina de las Fiestas sobre magnífica carroza, acompañada por sus damas de honor ataviadas con los trajes de rigor. Y a la 1 de la madrugada, Disparo de una Magnífica Traca de Colores.

El sábado 29, Festividad del Santo Patrón, al amanecer, Diana y Despertà, a las 8:30, Misa Solemne con Sermón y, a las 12 del mediodía, en el Asilo de San Joaquín, Ofrenda de la Comisión Seguidamente Fiesta Popular Infantil. A las 6:30 de la tarde, Competición de Baloncesto Trofeo Copa San Pedro, a las 9, Solemne Procesión desde el Templo a la casa del nuevo Clavari, D. Dámaso Pérez y, a las 10.30, Gran Fiesta Juvenil con el conjunto Los Lasser. Cerrará las fiestas el Disparo de Una Monumental Traca de Lujo y Fantasía.

Terminaba este Programa de Fiestas con una relación de los comercios y entidades presentes en la Calle de Colón, con comentario cómico junto a cada uno de ellos, en la línea humorística habitual en estas publicaciones.




En la edición del año 1971 del programa de las fiestas vemos, en su portada, que ahora estas se denominan Fiestas de Verano Calle de Colón, iniciándose con un Saluda del presidente Antonio Martínez, otro Saluda de La Comisión y una Crónica de Víctor Brotons, en la que leemos: Los años pasan. Las costumbres desaparecen, se esfuman para dar paso a otras totalmente distintas.

Empezaban los escasos actos festivos de este año, el sábado 26 con un escueto Pasacalle de la Comisión con la Rondalla, siguiendo el domingo con una Carrera Pedestre, subida a Santa Lucía, a las 10 de la mañana. El lunes 28, a las 8 de la tarde, Pasacalle con la Charanga y Verbena Popular a las 10 y media. El martes 29, Santa Misa a las 8 de la mañana, Fiestas para Niños a las 16, y Voleivol y Baloncesto a las 6 de la tarde. Terminaban los festejos con una Gran Verbena a las 10 y media de la noche, sin especificar que orquesta o grupo musical la amenizaría.

Como vemos, en este año, ni rastro de disparos de tracas, procesión con la imagen de San Pedro, volteos de campanas, ni Clavari alguno. Y esto será ya la tónica general de las fiestas de los siguientes años, en los que los programas impresos, y por ende los actos previstos, serán parcos y sencillos, tanto que será de un folio impreso a una sola cara el de 1972, el que vemos en la imagen. En 1973 no habrán fiestas en la Calle de Colón.


FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi. Donación de D. Francisco Fuster Verdú.



sábado, 25 de abril de 2026

PROCESIÓN DE FIESTAS 1804


El día 22 de mayo de 1804, el Cabildo de Ibi, bajo la presidencia del alcalde Francisco Pascual Rico, se reúne para deliberar las cosas pertenecientes a esta Villa, concretamente en esta sesión, sobre asuntos religiosos, que por aquellos años dependían de las autoridades municipales, referentes a las próximas fiestas de septiembre:

Se nombra para Predicador de San Roque al Reverendo Padre Fray Matías Arques y para Predicador de Nuestra Señora de los Desamparados en la fiesta de septiembre de este año. Además, debiéndose prever que el día de la procesión de Nuestra Señora se deben hacer las Paradas, o estaciones de Descanso que se acostumbran en los mismos términos que en los años anteriores, que lo son:

La primera mesa enfrente de la casa del Señor Don Miguel Pérez, Plaza de la Corte. La segunda frente la casa de Don Francisco Castelló (en la imagen). La tercera frente a la casa de de Don Carlos Guillem, en la plaza de la Paja. La cuarta frente a la casa de Don Francisco Pascual Rico (Carrer Empedrat). Y la última en la Plaza de la Iglesia.

Para lo cual se pase el correspondiente aviso a su tiempo a los referidos Don Miguel Pérez, Don Francisco Castelló, Don Carlos Guillem, Don Francisco Pascual Rico y Don Pascual Pérez para que prevengan las mesas de las Paradas el día de la procesión de Nuestra Señora de los Desamparados.

Por este acuerdo conocemos el recorrido de la procesión en aquellos años. De la iglesia iba hasta la Plaza de la Corte, bajaba por la Calle Mayor, Plaza de la Paja (no sabemos si llegaba hasta la ermita de San Vicente), y de regreso por la Calle Empedrada. Recordemos que todavía no existía conexión desde estos lugares con la Calle del Ravalet.

Las llamadas Paradas, eran unas mesas convenientemente adornadas, que montaban algunos de los prohombres de la Villa delante de sus casas, para descanso de los porteadores de las andas que llevaban la imagen de la Patrona. Serían estas Paradas, algo muy similar a lo que todavía se hace hoy en la procesión del Corpus.



FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi.

 

jueves, 23 de abril de 2026

LA 2ª GUERRA MUNDIAL EN IBI


 

En los primeros meses del año 1945, Europa, y medio mundo, se encontraba inmersa en la Segunda Guerra Mundial, en sus meses postreros, en los que el desenlace de la misma parecía ya decidido. Este presumible final suponía un nuevo escenario para España, pues su proximidad a los antes victoriosos países del Eje, ahora suponía quedarse en una posición internacional aislada y delicada, motivando que las autoridades aumentasen su temor a un posible ataque o invasión por los Aliados.

En 1941, el Ministerio del Ejército había creado la Jefatura Nacional de Defensa Pasiva y del Territorio, cuyo cometido principal era el de la construcción y supervisión de refugios antiaéreos, el oscurecimiento de ciudades para evitar bombardeos nocturnos y la coordinación de servicios de emergencia, bomberos, sanitarios… en caso de ataques enemigos. Entre 1943 y 1944 dictaron normas que obligaban a construir refugios en los nuevos edificios de viviendas, y esta normativa estaba plenamente vigente en 1945. Incluía campañas de propaganda y formación a la población civil sobre cómo actuar ante una agresión aérea. 

Esta Jefatura tenía un mando militar, pero una estructura civil dividida en tres niveles: el Nacional, encargado de los planes generales de defensa y propaganda; el Provincial, dirigido por los Gobernadores Civiles para organizar los recursos de cada provincia, y el Local, cuyo jefe al mando era el respectivo alcalde, el cual implementaba las medidas directamente en su municipio, supervisando la construcción de refugios y locales de seguridad. 

Este temor a vernos envueltos finalmente en la 2ª Guerra Mundial, llegó también hasta Ibi, a través de una carta enviada por el Gobernador Civil a nuestro alcalde el 10 de enero de 1945, en la que le pregunta sobre el estado de las infraestructuras de la población para hacer frente al posible ataque:

Para la debida constancia en esta Jefatura Provincial, ruego a V. me informe sobre el estado en el que se hallan los Planes de Defensa Pasiva de los diferentes Establecimientos Fabriles de esa localidad, que deben ser efectuados por los respectivos Directores o Gerentes que tengan a su cargo más de cien empleados o productores, con arreglo para las Instrucciones para la Defensa Pasiva de las Industrias, emanadas de la emanadas de la Jefatura Nacional.

El alcalde, como Jefe Local de defensa Pasiva, remitió sendos oficios solicitando información, sobre el requerimiento del Gobernador Civil, a las dos empresas de Ibi que en esos momentos contaban con más de cien empleados o productores. La primera en responder, el 11 de enero, fue la empresa Rico S.A. de la siguiente manera:

Cumplimentado su atento oficio de esta misma fecha, hemos de notificar que dada la situación de esta fábrica, enclavada en campo libre donde fácilmente podrían construirse zanjas o trincheras en zig-zag, consideramos que sería éste un buen medio de defensa.

Estas trincheras, sería fácil construirlas rápidamente en caso de necesidad, existiendo posibilidades suficientes para que pudiera resguardarse en ellas todo el personal de esta industria.

La otra empresa de Ibi con más de cien trabajadores era la de Payá Hermanos S.A., la cual remitió contestación al alcalde el día 13 de enero en los siguientes términos:

Contestando a su oficio nº 2 fecha 11 del actual, tengo a bien comunicarle que en refugios, hay uno subterráneo capaz para 176 personas, el cual está semi construido pues falta el abovedado de la mitad y de los accesos, así como las escaleras y servicios.

Para los servicios contra incendios, disponemos de una red de agua a presión con cuatro bocas de riego y manga para los mismos, así como de veintiseis aparatos extintores corrientes y tres de espuma.

Por esta comunicación conocemos el estado del único refugio antiaéreo existente en Ibi, el de la fábrica Payá Hermanos, empezado a construir en la Guerra Civil. Parece que nunca se llegó a terminar este refugio, ni que se hiciesen las trincheras en zigzag en la fabrica de Rico.




FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi.

martes, 21 de abril de 2026

HOGUERAS DE SAN PEDRO (IV)


 

Si en la portada de programa de las fiestas del año 1965 destacaba la desaparición del, hasta entonces siempre presente, rótulo de Hogueras de San Pedro, aunque se mantenía el nombre del patrón al que iban dedicadas, en esta que vamos a conocer, la del año 1966, esto también desaparece, quedando tituladas tan solo como Fiestas Calle Colón.

Año a año, como vemos en la evolución de las fiestas a través de sus programas, los festejos de esta calle, emblemáticos de Ibi, iban menguando, tanto en número de actos como en su presentación. En el programa de este año, en el que se celebra el XX aniversario de la creación de la Comisión Hogueras de San Pedro, encontramos, una fotografía del Jefe del Estado y, seguidamente un Saluda, el cual nos transmite claramente el momento por el que estaba atravesando las fiestas de la calle y la Comisión que las organizaba. A continuación, por primera vez en un programa, aparece el listado de los componentes de la Comisión, así como sus funciones organizativas.


Se iniciaba el Guion de Actos de ese año, el martes 28 de junio, con un Volteo General de Campanas al mediodía, el Disparo de una Traca a las 9 de la noche y, a continuación, un Gran Pasacalle. A las 9:30 de la noche, Traslado de la Imagen de San Pedro desde la casa del Clavari, D. Adolfo Vilapalna, al Templo. A las 10:30, Gran Verbena con la Orquesta Los Románticos y, a las 12.30 de la noche, Espectacular Partido de Futbol, enfrentando a los vecinos de la acera derecha contra los de la acera izquierda. Se hacía constar en el Programa que habría Servicio de Socorro, Árbitro Competente y una Banda amenizando el espectáculo. Y también que, tanto el partido como el vestuario, será a la usanza del siglo XVIII. Y para el equipo vencedor, una valiosa copa de hojalata llena de caramelos. Cerraba la noche el Disparo de una Magnífica Traca de Colores.

El miércoles 29, Festividad del Santo Patrón, al amanecer, Diana y Despertà, a las 8:30, Misa Solemne con Sermón y, a las 9, Tiro al Plato en el Campo de Tiro de San Pascual. Al mediodía, en el Asilo de San Joaquín, Ofrenda de la Comisión y, seguidamente Fiesta Popular Infantil con helados para los niños gratis.

Por la tarde, a las 7:30, Pasatiempos y Cucañas, a las 8, Traca de Caramelos, y a las 8.30, Solemne Procesión desde el Templo a la casa del nuevo Clavari, D. Salvador Moltó. Seguidamente actuación de la Orquesta Els Manstens, cerrando los actos de este año el Disparo de un Maravillosos Castillo de Fuegos Artificiales. Cerraba este Guion de Actos un curioso Bando del Alcalde del Barrio, en la línea del humor con el que estaban impregnados los programas.



La edición de 1967 del programa de las fiestas, incluía, por primera vez en uno de ellos, fotografías de los Presidentes y Alcaldes de Barrio salientes y entrantes, además del listado de los cooperantes, manteniendo en su portada, el escueto Fiestas en la Calle Colón.

Empezaban los actos festivos de este año, el miércoles 28 de junio, con el tradicional Volteo de Campanas al mediodía, Disparo de una traca, Encendido del Alumbrado Extraordinario y Pasacalle por la Charanga a las 9:30 de la noche, seguidos por el Traslado de la Imagen de San Pedro desde la casa del Clavari, D. Salvador Moltó, hasta el Templo Parroquial. Seguidamente disparo de una Traca y una Gran Verbena amenizada por la Orquesta Los Cuervos.

Y a las 12:30 de la noche, por primera vez en Ibi, presentaremos el Gran Circus Animalus, con fieras de verdad. Usted podrá disfrutar durante 15 minutos, de la más agradable velada que haya podido ver jamás. Una variada selección de números en esta clase de espectáculos, será el deleite de cuantos la presencien. La Empresa ruega al público se abstenga de arrojar ninguna cosa comestible a las Fieras, lo bebible se puede dar fuera de la jaula. Una vez terminada la función se disparará una Monumental Traca en Colores.

El jueves 28 de junio, al amanecer, Diana a cargo de la Charanga y Disparo de Truenos de varios calibres. A las 11, Carreras de los IV juegos Olímpicos Juveniles de Ibi, y a las 12:30, Ofrenda de la Comisión en el Asilo San Joaquín. Por la tarde, Fiesta Popular Infantil, amenizada por la Charanga y con reparto de polos para los niños. A las 7.30, Elevación de Globos, Traca de Caramelos y, a las 8:30, Solemne Procesión, desde el Templo a la casa del nuevo Clavari, D. José Verdú. A las 10:30, Gran Fiesta de la Juventud, con la Orquesta Els Master´s, finalizando los festejos de este año con el Disparo de un Extraordinario Castillo de Fuegos Artificiales.

Cerraba este Guion de Actos, la relación de personas y empresas participantes y colaboradoras. 


FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi. Donación de D. Francisco Fuster Verdú.

lunes, 20 de abril de 2026

MOROS Y CRISTIANOS 1806


 

El día 28 de julio del año 1806, se reúne el Cabildo de la Villa de Ibi, en la Sala Capitular, para tratar temas referentes a las fiestas de Moros y Cristianos próximas a celebrar, como cada año, en el mes de septiembre. En esta sesión, presidida por el alcalde D. Francisco García y Aracil, se empieza por determinar los nueve días en los que se celebrarán fiestas a diferentes advocaciones en nuestro pueblo, algunas en las calles a ellas dedicadas, o con hornacina del protagonista en cuestión.

Siguiendo el estilo de la asignación de fiestas y días francos, o de feria, como han acostumbrado los antecesores vocales de este Ayuntamiento, en consideración a la proximidad del tiempo en que aquellas se celebran desde luego, se señalaron para la fiesta de San Roque el día siete del próximo septiembre. Para el día ocho, la fiesta de la Natividad de nuestra Señora (en las actas de otros años aparece asociada esta celebración al apellido Corbí). Para el día nueve, la calle mayor o Virgen del Rosario (en la imagen, hornacina todavía situada en esa calle). Día diez, calle empedrada o San Nicolás de Tolentino. Día once, San Antonio. Día doce, San Pedro. Día trece, San Josef. Y día catorce, Nuestra Señora de los Desamparados. Para la Feria, o días de franco, los días once, doce, trece y catorce, lo que se haga saber al público mediante el oportuno edicto que se fijará en el lugar acostumbrado.

Proseguía la sesión tratando el tema de los capitanes para las fiestas de ese año, pues parece que uno de ellos, designados en el año anterior, había rechazado ocupar el cargo, por lo que se debe nombrar uno nuevo.

Teniendo igualmente en consideración que el Ayuntamiento el año pasado, para la Fiesta que también se acostumbra de Moros y Cristianos, nombró por Capitán de estos a Don José Pérez y Rico, que este no ha admitido, y que al oficio que se le dirigió por medio de su Síndico, repitió su renuncia, o resistencia, a tiempo que se ha ofrecido persona que en su lugar quiere ser tal Capitán, por su afecto a la particular devoción que profesa a Nuestra Señora y Patrona la Virgen de Desamparados, y en su obsequio desde luego le nombra este Ayuntamiento para tal Capitán de Chistianos a Francisco García y Vicedo, a quien se le haga saber para el efecto, sin perjuicio de hacer nuevo nombramiento del de Moro en el caso se resista hacer la función Josef Verdú y Garrigós, que lo está nombrado por el Ayuntamiento en este año.

Zanjado el tema del nombramiento del nuevo capitán cristiano, prosigue la reunión del Cabildo con el tratamiento de otros temas también relacionados con las próximas fiestas septembrinas.

En este estado se presentaron los Doctores Don Ventura Gisbert, Don Theodoro Botella, Don Agustín Rico y Don Francisco Servent, quienes por sí, y a nombre de otros animados del mismo celo, para animar y estimular, y al propio tiempo obsequiar a Nuestra Patrona la Virgen de los Desamparados, tienen resuelto hacer y echar dos funciones de comedia en las próximas fiestas, en días y horas que mejor se proporcionen de conformidad con este Ayuntamiento en la Casa Panera, sitio acomodado y decente al efecto, con el supuesto de que el producto o sobrante de las entradas, deducidos gastos, desde ahora lo ceden a disposición de este Ayuntamiento para darle aquel destino pío que más acomode, a cuyo propósito suplican corra de cargo del mismo, o personas de su satisfacción que se encargasen de la cobranza de entradas por tarjetas, o aquel método que se estime, y el nombramiento de depositario que dé la correspondiente cuenta y razón.

Y en vista, todos los señores están anuentes en la expresada solicitud, y contribuirán al sosiego, quietud y buen orden que corresponde se guarde en tales funciones; si bien deberá pasarse el oportuno oficio a la Junta del Real Pósito, para que enterada facilite la Casa Panera, y acuerde las Providencias que contemple concernientes a la custodia y resguardo de grano, que deben reintegrarse por los labradores en la actual cosecha, cuya anuencia y deliberación capitular se hará saber a los cuatro devotos, dándoles las gracias de parte del mismo Ayuntamiento, el particular celo que acreditan a beneficio del común, asegurados de que el Ayuntamiento tomará a su cargo la custodia de los telones, y verá en lo sucesivo los usos correspondientes de los telones y demás de que cuente el teatro que igualmente se han dignado ceder.

Es decir, en ese año se habilitó parte del pósito (en la imagen), llamado entonces Casa Panera, para realizar en él funciones teatrales, comedias concretamente, como un acto más de las fiestas de septiembre. Y este nuevo uso del edificio en cuestión, seguramente el primero de la población habilitado como teatro, se debió de repetir en años posteriores de forma habitual, al quedar el ayuntamiento al cargo de los telones y demás pertrechos necesarios para esta actividad recreativa. Finalmente, el pósito fue demolido en 1974, para edificar en su solar la nueva casa consistorial.


FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi.

fotosantiguasdeibi.blogspot.com Vicente Satoca.

miércoles, 15 de abril de 2026

VISITA DEL ARZOBISPO DE VALENCIA EN 1742


 

En el año 1742, Ibi recibió la visita pastoral del arzobispo de Valencia (en las imagenes), hecho que no solía ser habitual, pues estas autoridades eclesiásticas solían enviar a sus comisionados para este tipo de asuntos menores. Estas visitas, para la tranquila vida de un pequeño pueblo, no dejaban de ser todo un acontecimiento, pues para su habitantes, con pocas variaciones en su quehacer habitual, suponían un motivo de fiesta. Aunque solo fuese por la pompa y el boato que solía acompañar a este tipo de personajes, así como por los inciensos y los cánticos corales que adornaban su presencia.

Se conserva la crónica de aquella visita, por lo que se reproduce casi en su integridad pues, además del relato histórico tan detallado, veremos la expresividad del texto y sus formalismos oficiales litúrgicos. Así mismo, nos dará a conocer algunos datos de como era Ibi en aquel tiempo.

A los cuatro días del mes de septiembre del año mil setecientos cuarenta y dos, el Ilustrísimo Señor Don Andrés Mayoral, por la Gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Arzobispo de Valencia, del Consejo de su Majestad, está continuando su visita general, y constituido personalmente en la Villa de Ibi, que es del Rey Nuestro Señor y tiene en su ámbito trescientas y veinte casas, y en ellas mil cuatrocientas personas de Confesión, de las cuales mil doscientas son de comunión, en donde desde la Casa Abadía, en que fue hospedado dicho Ilustrísimo Señor, acompañado a más de su familia, de los Alcaldes y Regidores, y otras personas de dicho lugar, fue a la Iglesia Parroquial de aquel, que es bajo la invocación de la Transfiguración del Señor, a cuya puerta halló al Doctor Diego Montaner, Rector de dicha Parroquial, que le estaba esperando con capa pluvial, y le suministró el hisopo del agua bendita con que su Señoría Ilustrísima se esperjó a sí y a los circundantes, y habiéndose arrodillado entonó el coro el himno Veni Creator Espíritus.

Expuesto y acabado el primer verso, se levantaron todos y se fueron hasta las gradas del presbiterio, y se arrodilló su Señoría Ilustrísima e hizo oración, y el coro entonó la antífona Exce Sacerdos Magnus, y dijo los versículos Salvum Fac Servum Tunm Dommine.

Y después de la oración Deus Humilium, la cual concluida se levantó su Señoría Ilustrísima, y subiendo al presbiterio i se sentó en su sitial que estaba prevenido al lado del Evangelio, u mandó se leyese y publicase el Edicto de visita en el Púlpito de dicha Parroquial, que es del tenor siguiente.

Sigue en la crónica un edicto A vos, los fieles cristianos, vecinos y moradores estantes y habitantes en la presente, de cualquier estado, calidad y condición en los que comunican unas normas que los Santos Padres alumbradores del Espíritu Santo, en sus Santos Concilios, Santa y Justamente ordenan, las cuales omitimos por su complejidad y por no tratarse del objeto de este artículo.

El lenguaje tan culto y formal que en el edicto se emplea, además de haber sido proclamado en castellano, lengua que muy pocos conocían y usaban, hace pensar que, aparte de los prelados, nadie de los presentes entendió lo que se estaba diciendo desde el púlpito. Concluida la lectura del edicto, sigue la crónica relatando lo que ocurrió a continuación.

Leído y publicado el referido Edicto, se levantó su Señoría Ilustrísima y se vistieron el Pluvial Blanco, y abrió el Sagrario donde donde estaba reservado el Santísimo Sacramento en una custodia de plata sobredorada, y tomando dicha custodia con toda reverencia, con una toalla blanca la sacó al Altar Mayor, le hizo tres incensaciones con devota reverencia, y sacando después de entre los cristales del Viril la Sagrada Ostia, reconocida esta y hallada entera y con las debidas circunstancias, se volvió a enseñarla al pueblo teniéndola en la mano derecha sobre una Patena, con la cual dio la bendición en forma de cruz, y habiéndola vuelto dentro de la custodia, y concluido el himno Pange Lingua por el coro, dijo su Señoría Ilustrísima la oración Deus qui Nobis, y terminada esta se arrodilló y volvió a incensar dicha Sagrada Ostia, cantando el coro el himno Sacris Solemnis Christus, y tomando dicha custodia, la volvió a colocar en el Tabernáculo, y después halló un globo bien provehído de formas para dar la comunión, y llevó el Viático a los enfermos, hallándolo todo con la debida decencia.

Después fue su Señoría Ilustrísima a la Pila Bautismal de dicha Parroquial (en la imagen), cantando el coro el tracto Sicut Cervus desiderat, y habiendo llegado a ella, incensándola dijo los versículos Spiritus Domini y las oraciones Deus qui corda fidelium, y visitó el agua del Santo Bautismo y los Santos Óleos, Crisma, Catecomenorum Infirmorum que estaban en unos vasos de plata bien proveídos de lo necesario, hallándolo todo bien dispuesto.


Después visitó los altares de dicha Parroquial, los cuales encontró con Aras, manteles y todo lo necesario para celebrar el Sacrosanto Sacrificio de la Misa.

Después, desnudándole el Pluvial Blanco, le vistieron el negro, y puesto en medio del Altar Mayor empezó la antífona Si iniquitates, y dicha esta alternativamente un verso su Señoría Ilustrísima y otro el coro, concluyó después de la oración Deus qui inter, habiendo primero, mientras rezaba el Paternoster, aspergido en tierra con el hisopo que le suministró el Rector de dicha Parroquial, y fue en forma de procesión al Cementerio de aquella, cantando el coro el responso Qui Lazarum, continuadamente el responsorio Liberame domine, repitiendo hasta llegar al dicho cementerio en donde hizo segunda absolución por los difuntos sacerdotes, haciendo las aspersiones tu supra.

Acabada dicha dicha absolución, empezó su Señoría Ilustrísima el salmo Miserere mei Deus, y se volvió procesionalmente a la Iglesia, prosiguiendo el coro alternativamente hasta llegar al prebisterio de aquella en donde hizo terceraabsolución por los difuntos, generalmente con las mismas ceremonias que las antecedentes, y concluído con las oraciones que dispone el Ritual Romano, y habiéndole quitado a su Señoría Ilustrísima el Pluvial Negro, le volvieron a vestir el Blanco, y administró el Santo Sacramento de la Confirmación.

Últimamente mandó su Señoría Ilustrísima se tomasen las cuentas de dicha Rectoría, Beneficios de sus obligaciones, Platos, Demandas, Obrerías, Administraciones, Cofradías y cualesquiera otras obras pías que hubiere en dicha Parroquial y su distrito, y también mandó que se hagan inventarios de los ornamentos, plata, prendas y alhajas de dicha Parroquial, y que se continúen al fin de la presente.


FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi.

D. JOSÉ HERNÁNDEZ QUILIS.

martes, 14 de abril de 2026

LAS HOGUERAS DE SAN PEDRO (III)


 

Las fiestas de la década de los 60, como ya vimos en el artículo anterior en las de 1961, presentan un guion de actos menos extenso respecto a las de las anteriores décadas. Y esto se ve reflejado en la edición del correspondiente programa de festejos, en los que, además del menguado guion de actos, dejan de aparecer las antaño extensas páginas de publicidad de los patrocinadores, quedando tan solo el anunciante de la contraportada, en estos años la empresa de juguetes Rico S. A. Siguen siendo, eso sí, las fiestas de calle de referencia en la población, quizás las más esperadas por el vecindario de Ibi, con asistentes siempre fieles a la cita anual, sobre todo a sus verbenas.

Así pues, en el programa de fiestas de 1962 que vamos a conocer, la Comisión de las Hogueras de San Pedro, da las gracias a todos los colaboradores, vecinos y devotos por sus desvelos y generosidad desinteresa, que hacen posibles estos festejos tan tradicionales, orgullo de todos los vecinos de la Calle Colón. Una vez más, ni rastro de patrocinio oficial alguno.

Empiezan las fiestas el jueves 28 de junio con un Volteo General de Campanas a las 12:30 del mediodía, el Disparo de una Traca a las 8.30 y a continuación, un Gran Pasacalle. A las 9:30 de la noche, Traslado de la Imagen de San Pedro desde la casa del Clavari, D. José Cañavate, al Templo. A las 10:30, Extraordinario Concierto Musical, a las 12:30 Disparo de una Magnífica Traca de Colores y, a la 1 de la madrugada, Carreras de Fugitivos.

El viernes 29, Festividad del Santo Patrón, a las 7:45, Diana y Despertà, a las 8:30, Misa Solemne con Sermón y, a las 12, Pasacalle por distintas calles de la población. Seguidamente Comida Extraordinaria ofrecida a los ancianos acogidos en el Asilo de San Joaquín.

A las 7 de la tarde, Gran Carrera de Triciclos, para menores de 10 años, y Carrera de Cintas. Seguidamente, Solemne Procesión, desde el Templo a la casa del nuevo Clavari, Doña María Cantó. A las 10 de la noche, Actuación de la Orquesta Iber, sorteo del Clavari para el próximo año y, a las 12.30 Disparo de un Magnífico Castillo de Fuegos Artificiales. Seguidamente, hasta la 1, Carreras de Fugitivos. Firman el guion, el Clavari y el presidente, Antonio González.



Los actos previstos para el año 1963 siguen la tónica del anterior, siendo un calco de los mismos, aunque el número de páginas de la edición de su programa ha quedado reducida a la mitad, tan solo cuatro caras de cuartilla. Firman el mismo, el Presidente, Antonio González, el Alcalde de Fiestas, Carlos Bornay, y el Clavari, Enrique Guillem.


La edición de 1964 del programa de las fiestas, incluía en su portada una referencia a la celebración, que se hizo en toda España en aquel año, de los XXV años de paz, y en su segunda plana, una foto del Jefe del Estado. La tercera plana era ocupada por un Saludo de la Comisión, que reproducimos por su curiosidad. Por lo demás el guion de actos apenas sufría variación respecto a otros años.

El domingo 28 de junio, al mediodía, Volteo de Campanas y Pasacalle por la Banda Municipal. A la 6 de la tarde, Pasatiempos y Traca Sorpresa con Caramelos. A las 7, Carrera Ciclista Local Juvenil, con premios para los seis primeros y sorpresa para el último que llegue. A las 8:30 de la tarde, Traslado de la Imagen de San Pedro desde la casa del Clavari, D. Enrique Guillem, al Templo Parroquial. A las 10:30, Actuación de la Orquesta Iber y, a la 1 de la madrugada, Disparo de una Monumental Traca seguida de Carreras de Fugitivos.

El lunes 29, al amanecer, Disparo de Morteretes en la Calle de Colón y Diana por la Charanga. A las 8:30, Misa en la Iglesia Parroquial dedicada al Patrón y, a mediodía, Comida en el Asilo San Joaquín ofrecida por la Comisión. A continuación, Pasacalle por la Banda Municipal.

A las 7 de la tarde, seguía el guion de actos con Cucañas, Balón Tiro, Carreras de Sacos, Carreras con Palmatoria y Carreras de Cintas. A las 8:30 desde la iglesia Solemne Procesión, acompañando la Imagen de San Pedro a la casa de nuevo Clavari, Don Silverio Picó. También se indicaba que por gentileza del Sr. Picó, a la entrada de la imagen en su casa, será disparado una sección de castillo de fuegos artificiales. A las 10:30, Actuación de la Orquesta Iber, Biga Ensabonà en el intermedio, con sabrosos premios y, a la 1 de la madrugada, Traca Quilométrica Desconocida y Carreras de Fugitivos (este sería el último año en el que se celebrasen estas tradicionales carreras). Firman este guion el Alcalde de Fiestas, Salvador Moltó, el Presidente, José Vicedo, y el Clavari.

Terminaba el guion con un Agradecimiento y un Bando del Alcalde de Fiesta, los cuales reproducimos.



El programa de 1965 refleja un descenso en el número de actos a realizar, desapareciendo la palabra Hogueras de la portada, y con un Saludo que resulta interesante leer para conocer el estado de ánimo de los organizadores de los festejos de aquel año.

Estos empezaban el lunes 28 de junio a mediodía, con un Volteo de Campanas, siguen a las 6:30 con una Carrera Pedestre y Sillas Musicales. A las 8:30, Disparo de una Traca y Traslado de la Imagen de San Pedro desde la casa del Calvari, D. Silverio Picó, al Templo Parroquial. A las 10:30 de la noche, Gran Verbena amenizada por Los Guitars y, a la 1 de la madrugada, Espectacular Corrida de Toros Miura, con paseo de toreros, cuadrillas y manolas, acompañado por alegres pasodobles que ambientarán la lidia de los bravos y fieros toros. Al finalizar, Disparo de una Extraordinaria Traca Especial con Final de Colores.

El martes 29, a las 8 de la mañana, Disparo de Bombas Aéreas y, seguidamente, Diana por la Charanga. A las 8:30 Misa dedicada por los vecinos a su Santo Patrón. A mediodía la Comisión hará un obsequio al Asilo de San Joaquín, siguiendo un Pasacalle por la Banda Municipal. A las 6.30, Pasatiempos, Cucañas, Carrera de Sacos, Carrera Pedestre y Baloncesto. A las 8:30, Solemne Procesión en la que se acompañará la Imagen de San Pedro a la casa del nuevo Clavari, D. Adolfo Vilaplana, encendiéndose luces multicolores por todo el recorrido.

A las 10:30 de la noche, Verbena amenizada por Els Carlos y, a la 1 de la madrugada, Disparo de una Monumental Traca Múltiple en Colores, dando con ello fin a los festejos. Firmaban el guion de actos el Presidente, D,. josé Vicedo, el Alcalde de Fiestas, D. Salvador Moltó, y el Clavari.

Terminaba este programa de festejos con un Aviso muy Importante que pasamos a reproducir.

Y para finalizar esta edición, tres páginas con publicidad, en una de las cuales podemos ver el listado de los comercios y negocios de la calle, ordenados de oeste a este y de sur a norte. Destaca el llamado Depósito Servicio Nacional de Trigo, lo que denota que seguía en activo todavía en este año.

FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi. Donación de D. Francisco Fuster Verdú.


lunes, 13 de abril de 2026

UN IBENSE EN EL MISTERIO DE ELCHE


 

La historia que vamos a conocer sucedió a comienzos del siglo XVIII. El llamado Misteri, que se celebra en Elche desde finales del siglo XV, ya era ocasión de encuentro para gentes de muchos lugares y pueblos. Debía ser habitual que vecinos de Ibi, sobre todo de las clases más pudientes, se desplazasen a Elche en sus jornadas de fiestas patronales.

El protagonista involuntario del singular acontecimiento que relatamos, fue Antonio Jover Jover. Este ibense, antepasado directo de quien esto escribe, había nacido en el año 1704 fruto del matrimonio formado en 1703 por Gabriel Jover Cortés y Usola Jover Castelló, descendientes ambos de familias de Jijona llegadas a Ibi a principios del siglo XVI.

Antonio, en el verano de 1727, se desplazó a Elche para presenciar el Misteri. No sabemos si era espectador habitual, si era la primera vez en la que acudía a presenciarlo, ni si fue solo, con familia o amigos. El caso es que, al menos el viernes 15 de agosto, día de la Festa, el ibense acudió a Santa María. Las representaciones, al igual que hoy en día, contaban con gran afluencia de público, incluso mayor que la actual, ocupándose espacios que ahora están vetados al público por seguridad.

Se ubicó en la cornisa volada que, a una altura de quince metros, recorre toda la parte superior del templo. Allí, además, subió para sentarse en una ventana ciega que se sitúa a casi dos metros sobre dicha cornisa. Desde ese privilegiado lugar presenció la Festa, concluyendo esta con la ascensión del Araceli. Antonio en ese momento, salta desde su ubicación en la ventana para volver a la cornisa pero, el peso del cuerpo le vence, le hace perder el equilibrio, y se precipita hacia el suelo.

Los diecisiete metros de caída se ven en cierta medida amortiguados por dos espectadores sobre los que se desploma Antonio, aunque esto no evita el gran impacto del ibense contra el suelo. Desde el lugar del accidente, dada la gravedad de los tres hombres, doloridos, magullados y ensangrentados, sobre todo Antonio, fueron llevados con urgencia al Hospital de la Caridad de Elche. A los tres se les administró la Extrema Unción en el templo, y el Viático en el hospital, pues el pronóstico no era nada favorable a que sobrevivieran, encontrándose en un estado próximo a la defunción.

Allí permanecieron internados durante varios días. Las dos personas sobre los que cayó el ibense, Francisco Altavas, de Cantavieja, y Bautista Planelles, de San Juan de Alicante, a los ocho días fueron dados de alta, yendo esa misma jornada a Santa María a dar gracias por su recuperación.

Antonio Jover, contra el pronóstico de los médicos, también fue evolucionando favorablemente de sus heridas, por lo que el día 29 abandonó el hospital sin que le quedasen secuelas. Este hecho fue considerado por toda la población como un milagro de la Virgen, pues, aunque la caída pudo haber sido mortal, Antonio sobrevivió.

Como habían hecho los anteriores, lo primero que hizo al ser dado de alta, fue ir a la Basílica de Santa María a dar públicamente las gracias a la que consideraba su bienhechora, la Virgen de la Asunción. Y no es de extrañar, incluso viéndolo con los ojos de hoy, que el hecho causase entre ilicitanos y visitantes gran admiración, despertase el fervor religioso y se proclamase la necesaria intercesión de la Virgen para que Antonio salvase la vida.

Recordemos que los diecisiete metros de caída equivalen a la altura de un edificio de seis plantas, siendo muy escasas las posibilidades de sobrevivir y quedar sin secuelas tras una caída de este tipo. La experiencia vivida por Antonio Jover trascendió más allá de Elche, siendo conocida en muchos pueblos y ciudades, pues el hecho fue presenciado por miles de personas presentes en ese momento. Fue considerado como un hecho milagroso por la intervención de la Virgen de la Asunción.

A esta popularidad, y divulgación del hecho milagroso que protagonizó, contribuyó también, entre otros, Claudiano Felipe Perpiñán y Perpiñán. Este ilicitano, sacerdote de Santa María y poeta, fue testigo de la caída de Antonio y de su milagrosa recuperación. Para loar y difundir la intersección de la Patrona de Elche en este milagro, compuso un romance en ese año, para su perpetua memoria.

Esta obra, compuesta por trescientos sesenta versos es, además, la publicación impresa más antigua dedicada al Misteri de Elche, en cuyo Archivo Municipal se conserva una copia.


En los años posteriores, el hecho fue recogido, también, por otras publicaciones de temática religiosa de la época. En 1740, el jesuita Juan de Villafañé, publica en Madrid una obra titulada Compendio histórico en que se da noticia de las milagrosas y devotas imágenes de la Reina de los cielos y tierra, María Santísima. En este libro hace un repaso por las advocaciones más célebres de la Virgen que había en España, así como por sus más famosos milagros obrados.

Al referirse a la Virgen de la Asunción de Elche, relata el suceso protagonizado por Antonio Jover. En el párrafo final, tras haber relatado con detalle la caída del ibense, nos cuenta su traslado al hospital, su rápida recuperación, su promesa a la Virgen de asistir cada año a las representaciones del Misteri, así como la cantidad y calidad de los testigos que presenciaron el milagro:

Lleváronlos al Hospital, y el día de la Octava salieron los dos que cogió debajo, a adorar a la Santísima Reina; y el principal, que se llamaba Antonio Jover, vecino de Ybi, en aquel Reino, el día 29 de Agosto fue también a hacer lo mismo, y a mostrarle agradecido, prosiguiendo después todos los años en cumplir la promesa, que hizo el día de la Asunción de María Santísima, estando presente a su fiesta en Elche. Testigos de este suceso fueron innumerables personas de diferentes Poblaciones y Reinos, entre los cuales había sujetos nobles, y de gran distinción.

En el año de 1751, Carlos Tárrega escribe la llamada Consueta del Misteri, una copia de la del año 1709, incorporando diversos comentarios y anotaciones. En estas podemos leer una nueva referencia a Antonio Jover, pues relata el milagro de su caída y la rápida recuperación. A través de este documento sabemos que, en ese año, el ibense seguía siendo un personaje popular y conocido, no solo por las gentes de Elche, sino también por los miles de visitantes que acudían al Misteri cada año. A esto contribuyó el hecho de que Antonio había continuado asistiendo cada año, desde Ibi, a las representaciones del drama sacro, cumpliendo la promesa que con fervor había hecho a la Patrona de Elche en acción de gracias por haber sobrevivido a tan dramática caída.

El mismo autor de esta Consueta detalla que, en el Misteri de este año de 1751, lo ha visto y que se hospeda en la ciudad. Veamos el texto indicado, respetando su ortografía original:

Y continuant en los miracles fets notorament per esta soberana Senyora y Patrona nostra Maria Santíssima de l’Assumpció, contaré de mon temps y vista que avent vengut Antoni Jover, natural d’Ybi, llevat de sa devoció en lo añy 1727 a veure la Festa de Nostra Senyora y patrona, es posà per a este efecte en la cornisa més alta de la església, que té de altura huitanta pams y en el citi que té la miga teronga a una finestra que ay sega y que està perpendicular a l’arcada del pedestral de la miga teronga de migdia y que entram a la sacristia; y estant lo dia 15 del dit añy en este dit puesto, al concluhir la Festa y coronació y tancar-se lo cel, es va llevar y al paréixer torbar y permetre esta soberana Señyora per a manifestar son poder y aumentar sa devoció entre tant concurs de gents y a vista del conde de Elda y el marqués de la Romana, que estaben presents, que dit Antoni Jover caigués des de dita cornisa fins baix la església, pegant sobre dos hòmens de la ciutat de Alacant quedant els tres sens paraula y sens eperanza de vida, motiu perquè els olearen y la villa manà llevar-los al hospital on foren asistits y en breu els dos de Alacant sans; y lo dit Antoni Jover, pasats alguns dies, curà de sos trenchs y dañys, y després pasà a donar gràcies a Nostra Senyora y ha continuat en venir des de Ybi molts añys a veure la Festa y huy, añy 1751, lo he vist.

Veinticuatro años después de aquel suceso, todavía seguía vivo el recuerdo de lo que allí aconteció y de la persona de Antonio Jover. Aún, a día de hoy, se tiene este accidente por el más grave que se ha vivido a lo largo de los siglos en las representaciones del Misteri y, por tanto, el mayor milagro obrado por la Virgen de la Asunción de Elche.

Antonio Jover y su peripecia, aún trescientos años después de ocurrido el hecho, siguen apareciendo en libros y estudios actuales sobre la historia del Misteri. El ibense, que había ejercido el oficio de herrero, al menos como cuarta generación, casó en 1736 con Anastasia Morant Morant, de la familia del obispo ibense D. Carlos Guillem Matarredona, mosen Guillem, con la que tuvo a su hija Joaquina en 1749.

Finalmente, en el año 1755, Antonio Jover falleció en Ibi por causas desconocidas. Seguramente la noticia de su temprana muerte también llenó de pesar, además de a familiares y vecinos de Ibi, a los ilicitanos y visitantes asiduos del Misteri que lo conocían, o habían oído hablar de él y del suceso. Paradójicamente, este ibense y su peripecia, que pasaron a formar parte de la historia milagrosa del drama asuncionista de Elche, en su pueblo natal quedaron en el olvido.

 

FUENTES


Archivo Histórico Municipal de Ibi.

Archivo Histórico Municipal de Elche.

CARLOS TÁRREGA, Consueta, 1751.

CLAUDIANO FELIPE PERPIÑÁN PERPIÑÁN, Relación verdadera de un Prodigio, 1727.

JUAN DE VILLAFAÑÉ, Compendio histórico en que se da noticia de las milagrosas y devotas imágenes de la Reina de los cielos y tierra, María Santísima, 1740.