martes, 21 de julio de 2026

PAYÁ HERMANOS, AÑOS 50 Y 60 (II)

 

Ahora entramos en el cuarto de fresadoras. Primero, a la izquierda, Manolo Guillem, Galayo, con su fresadora copiadora, Toni Cala, Bernardino Bernabeu, el Alemá, por estar trabajando en una copiadora de Federik Deckel-München, la cual también llevaron Francisco Valero, Pasito, y Baseta padre. A continuación Rafael Sanjuan, Lladoro, que tuvo el honor de hacer el molde de la carrocería del Tiburón Citroen Payá, y yo, Paco Cagamistos, como su ayudante y haciendo un molde de accesorios de dicho Citroen.

Detrás, Santiago Bernabeu con un pantógrafo, y Paco Moheta, padre de Moises, con otro. Al lado José Vilaplana, Camilo, con su fresadora, Vicente Navarro, el Colasero, y Ramón Ortiz, Catalano, también con sus fresadoras. También los hermanos Carlos y Fidel Bernabeu, los Pocholos, y en el fondo estaban las máquinas de afilar tipo Deckel.

Salimos del cuarto de las fresadoras y nos encontramos con José Sanchís, hijo del Tío Sanchís el Alpargatero. Su especialidad, el arreglo de maquinaria, junto con su compañero Pepe Almarra. Seguimos, y ahora el Tío Fernando Navarro, el Colasero, con su hijo Pascual, y ya pasamos a la sección de tornos, con Emilio Verdú, Toño, Serralta, Panblanco, Pepet el Fus, José Pérez Cortés, y José Luis Pastor, Pernales.

Las cepilladoras, con Sebastian Fustel, José Vicedo, Pilet, Ricardo el Dolset, de Castalla, Laurí el Heladero, Juan Antonio y, en el centro del taller, el Tío Pep el Fus, padre de Pepet, el cual se dedicaba a la confección de todo tipo de máquinas y, en este caso, a la fabricación de máquinas de vaciado de hojas de cuchillos, sobre cuerpos de hierro colado. También estaba José María Jareño.

Al lado del Tío Pep estaba el chiringuito de Paco Rico, el encargado, y el listero José Monllor, padre, y la oficina de dirección de Nicolás Payá, después pasaría a manos de Fidel Payá, y Urbano de listero. Encima del taller se encuentra el almacén donde se preparan los pedidos y encima de la fábrica de juguetería se encuentra el almacén de productos acabados para su venta, y en ella veo a Camilo Vilaplana, Nando Secundina y José Luis Maera.

Ahora bajamos y, a continuación del taller, vemos la puerta de acceso a la juguetería. Entramos y vemos al Tío Pompilio y a Carmen la Rumbea, cortando cajitas para cuchillería de contoncillo en una máquina de rodillos. A la derecha toda una hilera de máquinas grabadoras para el copiado y estampado de piezas y, en el centro de la nave, dos hileras de timbres o prensas de corte. A la izquierda otra hilera de prensas de corte y una prensa para embutir chapa.

En el centro de la nave a un lado se encuentra la mesa del encargado Ezequiel, con su escribiente Pascualet y su secretaria Paquita, mujer de Paco Ortega. También estaban los que cambiaban las matrices de corte y las copiadoras de las prensas, Pequis y Pepito Cuerno. El Bexò, Pascual y Benjamín, sacaban el recorte de las prensas y las chatarras.

En la otra parte de la nave se encontraban los troqueles de golpe, media vuelta, revachols, etc. También un timbre, o prensa automática, para la fabricación de todo tipo de ruedas de chapa. La prensa trabajaba automáticamente, tipo revolver.




Al final de la nave se encontraba la sección de laminado, para rebajar el grosor del latón y el cobre, para hacer los contactos eléctricos de los juguetes. El encargado era Vicente, el Burrero. En medio de la nave, y frente al encargado, se encontraba una puerta para pasar a la nave de montaje.

Ahora vamos a dar una vuelta a esta nave. En primer lugar se encontraba el Tío Roch, con su trefiladora para enderezar todo tipo de alambres y hacer los ejes de los juguetes. Después se encontraban los tornos automáticos para hacer todo tipo de bulones, tornillos, remaches, etc. Allí estaban Olegario Bernabeu, padre, y los hermanos Gisbert Novella. A continuación la mesa del encargado general, Bernardo Coloma, padre, el escribiente Evangelino y el jefe Eduardo Payá, el Señoret, siempre muy perfumado.

En la sección de fabricado de trenes, cuyo encargado era el Tío Recaredo Pérez, y en la sección de cine, cuyo encargado era el Tío Llegúm, trabajaban la Galinda y su hermana.

Seguimos con la sección de pintura, dirigida por Carlos Valero, Almeja. Después la sección de níquel, dirigida por Laurí Cabreta, en la cual trabajaba la Tía Senteta Reig, madre de todos los Pernales. También trabajaba Aspasilla.

En el almacén de despiece para el montaje de juguetes, el encargado era Emilio, el de Castalla, antes Toni Xerra y la Tía Magdalena, madre de todos los Malenas. Desde la altura donde estaba el encargado, por el centro el engafe o montaje. Se llamaba engafe porque las chicas que trabajaban allí, lo hacían con alicates para doblar las gafetas de chapa para el montaje y embalaje de los juguetes.

Les seguían las cosedoras de cajas de cartoncillo, que hacían con unas máquinas de pedal, que llevaban un rollo de alambre y se quedaban cosidas tipo grapadora.

A continuación, les alsadores, o guardadoras de juguetes para su posterior subida del producto al almacén y su venta, cuya encargada era Julia. También estaban Carmen, la Arnala, y Angelita, esposa de Pedro Moltó.

Hay que decir que en toda la fábrica había varios montajes para subir la mercancía a los almacenes.

Atravesamos la nave de maquinaria y, en la zona de grabadoras, había una puerta que comunicaba a una nave recién hecha, a la cual se había trasladado la maquinaria del plástico. Entramos y vemos a Abel y Custodio, ambos de Tibi, y a varios más, como Emilio, el encargado, de Castalla.

Seguimos a la sección de inyectado de zamak, con Pascual, suegro de Rascayud, de Castalla, y varios más trabajando en las máquinas.

Pasamos al metalizado, cuyo encargado era el padre de Dorita, donde, colgando piezas, estaba Amparito, la Balda. La parte de arriba de esta nave era para almacén de juguetes.





FUENTES

Archivo Municipal de Ibi.

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