1926, HELADERÍA LA IBENSE DE ALICANTE Y ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY, AUTOR DE “EL PRINCIPITO”.
Aportación de CARLOS VILAPLANA BERNABEU
Que las heladerías La Ibense tienen fama mundial creo que ya nadie lo cuestiona, y de muestra este botón, que os paso a relatar.
Corría el año 1926, mes de noviembre, y el escritor/aviador Antoine de Saint-Exupéry, autor posteriormente, en 1943, de la novela corta o cuento poético El principito (Le Petit Prince), aterrizó forzosamente en el aeródromo de Rabasa (actual Campus del Raspeig de la UA).
Estaba trabajando para la Compagnie Générale Aéropostale, en el trayecto de una red aérea postal entre las ciudades de Toulouse y Dakar. Para ello, la compañía contaba con algunos de los mejores y más intrépidos aviadores del mundo, como Didier Daurat, Jean Mermoz, Henri Guillaumet y Antoine de Saint-Exupéry.
Entre otros lugares de Alicante, nuestro escritor/aviador gustaba de pasear por el Puerto y tomar algún aperitivo en las terrazas de la zona, donde era un lugar predilecto la terraza de La Ibense, porque era goloso y comía helados, dulces y chocolate, según nos documenta Montse Morata en su genial novela biográfica sobre Saint-Exupéry Aviones de papel.
Pues bien, sentado en una mesa de la Heladería la Ibense de Alicante, y seguramente saboreando un delicioso chambi de mantecao, pidió al camarero unas hojas para escribir, y le entregaron las de La Ibense, Fábrica de Helados Finos. Casa Central en Rambla de Méndez Núñez, 4.
Antoine de Saint-Exupéry se dirigía por carta a su amiga Rinette de Saussine en noviembre de 1926. Al parecer, sentía la necesidad de contarle el accidente que le había llevado a aterrizar en Alicante:
Tenía los mandos bloqueados, sin latitud. Vi la barrera tan segura que con un lápiz escribí RUPTURA. BUSCADLA. Pero no pude evitar el choque. No quería que me acusaran, en caso de fallecer, de matarme por imprudencia.
Antoine regresó a Alicante unos meses después. En ella recibió el año 1927, y a las 2 de la madrugada, y también con papel de la heladería La Ibense, le escribía a su amiga Rinette una carta en la que expresaba su dicha por vivir aquel día de año nuevo tan lleno de promesas y le contaba a su amiga sus impresiones sobre la ciudad:
Hace un tiempo espléndido. Alicante es el punto más cálido de Europa, el único lugar del viejo continente en el que maduran los dátiles. Me paseo sin abrigo, maravillado de esta noche de Las Mil y Una Noches, palmeras, estrellas cálidas, y un mar tan discreto que ni se le oye ni se le ve, apenas se le adivina.
Continua el buen tiempo, pero me siento un poco melancólico a causa de mi estómago. He probado todos los horrores que ofrecen las terrazas de los cafés. Empecé por una docena de pulpitos. Continué con un pastel que van cortando a trozos de un bloque grande. Desde el exterior hace muy buen efecto. Del interior es menos divertido. Acabo de hacerme fotografiar en nobles poses por tres fotógrafos ambulantes (…) Me reclino en las palmeras. ¡Qué estilo! Después voy a dar un paseo al mar.
Estas cartas, centradas en la soledad, el amor y la búsqueda de sentido, se descubrieron tras la muerte del autor, siendo encontradas entre sus manuscritos personales y editadas posteriormente para su publicación, revelando su profunda introspección. Lettres à l' amie inventée (Cartas a una amiga inventada) fueron publicadas por primera vez en 1953 tras ser recuperadas en una subasta.
Además, también sabemos que participó durante estas breves estancias en la célebre tertulia que Renato Bardín tenía en su mansión de la calle San Fernando, en lo que hoy es la Casa Bardín. Como buen intelectual, el piloto-escritor prestigió con su presencia esta tertulia e hizo aportaciones valiosas. (René Bardin era francés como el escritor, y estaba con su familia afincado en Alicante desde finales del siglo XIX, donde prosperó con su imperio vinícola tras la epidemia de la filoxera en su país, y entre otras cosas impulsó el club de regatas, financió el estadio Bardín en Benalúa para el Hércules y el Alicante CF, creó el Colegio Francés, germen del LiceoFrancés y fue cónsul honorario de Francia en Alicante).
Posteriormente, en 1936, Sain-xupéry. volvió a España como reportero de guerra y el 31 de Julio de 1944, un enfermo Antoine desaparecía -supuestamente derribado por un caza alemán- durante la II Guerra Mundial, tras despegar de la base aérea en Córcega a bordo de un Lightning 38. "Volaba cerca de Toulon cuando vi el avión", dijo el piloto nazi que lo abatió en combate. "Fue después cuando supe que era Saint-Exupéry. Yo esperaba lo contrario, porque en nuestra juventud todos habíamos leído sus libros y los adorábamos". Desgraciadamente, su cuerpo desapareció en el océano y nunca pudo ser encontrado, surgiendo tras de sí una bella leyenda.
¿Regresaría de nuevo junto al Principito al asteroide B-612, para ayudarle a quitar árboles baobabs y cuidar junto al niño de cabellos cobrizos una frágil rosa? Nunca lo sabremos.
Lo que sí que ha quedado claro es que el autor de El Principito era un muy buen parroquiano de La Heladería la Ibense de la ciudad de Alicante (y también extremadamente goloso…..)
FUENTES:
- Diario Información de Alicante: Cuando Saint-Exupéry iba a La
Ibense. https://www.informacion.es/.../saint-exupery-iba-ibense...
- Diario Información de Alicante: Sueños en papel.
https://www.informacion.es/.../10/suenos-papel-6715188.html
- Asociación Cultural “Alicante Vivo”:
http://www.alicantevivo.org/.../el-principito-visit...
- UA: Universitat d’Alacant
https://www.facebook.com/photo/?fbid=3443396425697148&set
=a.449277813900326&locale=es_LA
- Montse Morata: “Aviones de papel”.
- Epublibre: Antoine de Saint-Exupéry. Cartas a una amiga
inventada. ePub r1.0 - Titivillus 30-06-2024
- Collection Jacques Haumont. Éditions d’histoire et d’art. Librairie
Plon. Paris
- Hoja del lunes de Alicante: https://www.hojadellunes.com/renatobardin-
y-sus-aportaciones-a-alicante/
- Elaboración propia



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