jueves, 12 de febrero de 2026

LA ERMITA DE SAN ANTONIO ABAD


 

Desde tiempos muy antiguos, el patronazgo de los animales, especialmente de domésticos y ganados, además de las gentes que trabajan en el campo, ha estado a cargo de San Antonio Abad, santo que vivió en Egipto en el siglo III. Esta figura religiosa gozó de gran predicamento en tiempos pasados en nuestra población, aunque en la actualidad no quede altar, capilla o ermita a él dedicada.

En Ibi, además del altar de San Antonio Abad y San Antonio de Padua en la ermita de San Vicente, o el de San Antonio en la ermita de Santa Lucía, como ya vimos, también hubo una ermita dedicada a este santo, llamado popularmente Sant Antoni del porquet.

La ausencia de restos de esta ermita en la actualidad, ha creado confusión respecto de su ubicación. Autores la han identificado con la de Santa Lucía o la de San Vicente, por haber habido en ellas capillas o altares a él dedicadas pero, como veremos, no corresponde a ninguna de ellas. También ha creado confusión el hecho de que, por aquellos años, se edificara otra en la partida de Biscoi, dedicada a San Antonio de Padua y San Juan Bautista. Veamos el origen de la que nos ocupa.

El 17 de enero de 1657 el Consell designa a cuatro vecinos de Ibi para que se encarguen de la obra de dita ermita per a que recaben per a fer aquella en la costera de la bassa, allà on millor los pareixerà a dits quatre proms se fassa y estiga bé aquella y que donen conte en carres y descarres de lo que recabaran y hestaran en dita hobra de dita ermita fins tant ab tot effecte estiga feta y aperfisionada aquella. Es decir, se habrían de encargar estos cuatro hombres de dirigir todo el proceso, desde la elección del lugar más idóneo para hacer la edificación, hasta la recepción de la obra terminada.

El día 21 del mismo mes, el Consell solicita licencia para la edificación de la ermita a las autoridades eclesiásticas. Estas responden el día 31 de enero con el siguiente escrito (en la imagen):

(…) damos licencia al Síndico de Ibi para que pueda fabricar y fabrique una Ermita en el término de dicha Villa de Ibi, lo escribo a favor de San Antonio Abad y San Antonio de Padua (es habitual que ambas advocaciones compartan altar), con tal que en estando fabricada vengan a dar razón y pedir licencia para que se despache comisión a alguno de los Rectores de nuestro Arzobispado para que examine y mire si está con todo servicio y ornato que fuere necesario. Dado en el Palacio Arzobispal de Valencia en treinta y uno de enero del año de Nuestro Señor Jesucristo mil seiscientos cincuenta y siete. Firmado por el Vicario General Atanasio Marhuenda.

El 3 de abril de ese año quedo determinado, por los cuatro vecinos a los que se les encomendó la construcción de la ermita, el lugar donde se iba a edificar: en lo alt de la costera de la bassa.

La fecha de la edificación de esta ermita, 1657, descarta por completo que todo lo visto hasta ahora haga referencia a la de Santa Lucía o a la de San Vicente como a veces se ha supuesto, pues estaban ambas ya edificadas en 1578. Además, el hecho de que aparezca ubicado el lugar de su construcción, nos la sitúa con bastante exactitud, aunque esto también ha desorientado a algún autor al situar de manera errónea dicho lugar, en lo que hoy sería el camino de la subida al lavadero o en el que zigzaguea hasta Cuatro Vientos.

La Costera de la Bassa es el nombre que recibe, corroborado por Cavanilles y diversas cartografías, la loma existente entre el Barranc del Molins y el Barranc dels Cirers. Por ella sube el llamado Azagador Real, una vía pecuaria que, viniendo desde Jijona, circunvalaba por el este el casco urbano de Ibi, aunque en la actualidad este tramo este integrado en algunas calles. Hacia la altura de Santa María, desciende hasta el Barranc dels Molins, lugar donde abrevarían y descansarían los animales, siguiendo hasta el Planet de València, bifurcándose allí hacia el oeste y hacia el norte.

La ubicación pues allí de la ermita, del santo protector de ganados, estaría más que justificada, por ser lugar de paso habitual de estos animales. De hecho, en poblaciones de nuestro entorno como Alcoy, Muro, Jijona… las ermitas dedicadas a San Antonio Abad se sitúan junto a cañadas, azagadores y cruces de caminos frecuentados por ganados locales y trashumantes.



FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi.

Archivo Histórico Parroquial de Ibi.

IBI, DE LLOC A VILA REIAL. Antonio Castelló.

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