martes, 5 de mayo de 2026

EL HOSPITAL DE DESAMPARADOS


 

En el año 1854, una epidemia de cólera morbo afectó a España, causando en Ibi treinta y dos víctimas mortales, la mayoría de ellas mujeres, antes de que remitiera a finales de aquel año. A principio de 1855, la epidemia estaba empezando a afectar de nuevo a poblaciones cercanas a la nuestra, lo que causó preocupación entre nuestras autoridades municipales. Esto se ve reflejado en las medidas preventivas que se tomaron, y la concienciación de lo importante que era tener una instalación sanitaria mejor preparada para una posible nueva afectación de la enfermedad.

Es por ello que, preocupada la Corporación Municipal de Ibi por el tema sanitario, convocaron una sesión extraordinaria para el viernes 18 de mayo de 1855, a la que citaron, como era costumbre cuando se trataban temas de esta índole, a los miembros de las Juntas de Sanidad y Beneficencia.

Esta vez, el motivo de la reunión era tratar sobre el tema de las obras a realizar en el hospital, barajándose por los presentes varias opciones, como la de reparar el edificio existente, la de derruirlo y reedificar otro nuevo en su lugar, y la de edificar uno de nueva planta en otro lugar. La segunda opción fue la elegida, para cuya financiación se quiso recurrir a enajenar un espacio público, resultando curiosa la descripción de las ventajas que dicha venta ofrece para el común, según relata el Acta:

Con el objeto de tratar de los medios que deben arbitrarse para la ejecución de las obras de derribo y construcción que deben ejecutarse en la Casa Hospital en la antigua escuela de niños, y en la que actualmente ocupan, a fin de realizar el pensamiento que las Corporaciones antedichas (Juntas de Sanidad y Beneficencia) tienen acordado; dilucidada la materia con el detenimiento que de suyo exige; presentes también a este acto igual número de mayores contribuyentes de esta Villa al de Concejales, como se halla prevenido para negocios de esta clase, se ha acordado:

Que el medio más sencillo, en concepto de todos los Señores reunidos, sería el de proceder a la enajenación del Callejón titulado de Alcoy (primera imagen), o sea, la parte que media entre el huerto de D. Pascual Pérez y las casas de la parte de levante de la Calle de las Heras; cuyo espacio de terreno, además de ser inútil en todos los conceptos, podría proporcionar ventajas innumeradas al vecindario en general, pues que la posición que ocupa es la más a propósito para proporcionar sorpresas por parte de la gente de mal vivir, como en ocasiones ha sucedido, cometiendo robos y sorpresas difíciles de contar.

Para cuyo efecto podría invitarse a los dueños de los edificios que lindan con el expresado callejón a fin de inducirles a que lo adquieran respectivamente para el ensanche de sus casas por el tanto prudencial que a juicio de perito se regulase a cada solar, y cuando esta medida no surtiese los efectos que la reunión se propone, debería procederse a un repartimiento vecinal en cantidad de siete mil cuatrocientos noventa y siete reales de vellón, que es la que se calcula podrán ascender los gastos que originen la referida obra.

Esta opción de venta, obviamente, no se llegó a realizar, no sabemos si porque los vecinos de la entonces Calle de las Eras, no estuvieron interesados en la adquisición de ese callejón a las espaldas de sus casas, o porque, posteriormente a este acuerdo, el ayuntamiento cambió de parecer. El caso es que las autoridades municipales de Ibi, finalmente, se decidieron por reparar el edifico ya existente, alternativa más económica y rápida. La amenaza de una nueva e inminente epidemia de cólera tampoco aconsejaba reedificar el hospital, opción que hubiera dejado a la población sin esta instalación durante semanas o meses.

Además, la Casa de Beneficencia iba a compartir edificio (segunda imagen) con el Hospital de la Caridad, que en algunos escritos aparece como Hospital de Desamparados, y por las Actas del Libro de Cabildos, sabemos que se quería poner en funcionamiento lo antes posible.

En la contabilidad del ayuntamiento aparece anotado, el 25 de julio de 1855, el pago a D. Gerónimo Morant por las obras ejecutadas en el establecimiento Casa de Beneficencia y Hospital de Caridad en esta Villa, en el que fue local de la escuela pública de niños, y traslación y ensanche de otro edificio para dicha dependencia, por 7.497 reales de vellón.


El edifico municipal en cuestión, que se había procedido a reformar y adecuar, era el situado en el llamado Callejón del Colegio, desde 1859 Calle de la Beneficencia, actual Concepción. En él se había ubicado, hasta ese año, la escuela pública de niños, habiendo sido trasladada al edificio del Pósito, adaptado en la misma operación por Gerónimo Morant. La escuela de niñas seguía en la Calle de las Eras.

FUENTES

Archivo Histórico Municipal de Ibi.

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